Atentado de ETA enturbia las elecciones en España
Ana Anabitarte
El Universal

Sábado 08 de marzo de 2008

Jefe de gobierno pide unidad, de cara a comicios de mañana

MADRID.— Igual que ocurrió hace cuatro años, el terrorismo tiñó de sangre el final de la campaña electoral española. Mientras en 2004 fue la organización islámica Al-Qaeda la que acabó con la vida de 191 personas en el peor atentado terrorista ocurrido en la historia de este país, ayer fue la banda armada ETA la que, a escasos tres días de las elecciones generales en España, asesinó a un ex concejal socialista en la localidad vasca de Mondragón.

Todos los partidos políticos: el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el opositor Partido Popular (PP), Izquierda Unida, Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna cancelaron sus respectivas campañas electorales que concluían ayer y la publicidad electoral prevista para emitirse también ayer en los medios de comunicación. Tan sólo Esquerra Republicana de Cataluña continuó con el acto previsto ayer alegando que ETA no va a marcar su calendario electoral, y los nacionalistas catalanes de Convergencia i Unió decidieron convertir su último mitin en un acto de condena del atentado. Además, todas la manifestaciones de repulsa convocadas por las distintas organizaciones se celebrarán el lunes para no interferir con la jornada sabatina de reflexión.

Por su parte, la coalición ilegalizada Batasuna, considerado el brazo político de ETA, no sólo no condenó el atentado como es habitual, sino que recordó al PSOE que ETA le ofreció un “plan de desarme global” y que los socialistas lo rechazaron.

La víctima del atentado, Isaías Carrasco, de 42 años y padre de dos niñas de 20 y 14 años y un niño de cuatro, fue asesinado a la una y media de la tarde, hora local, cuando se subía a su auto, tras comer en su casa con su mujer Mari Ángeles y su hija Sandra. Según un testigo, un hombre se le acercó por la espalda, le disparó cinco tiros a bocajarro y huyó en un coche en el que le esperaba otro hombre.

Nada más enterarse de la noticia, el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, abandonó el acto electoral en el que se encontraba en Málaga para dirigirse a Madrid, donde condenó firmemente el “criminal” asesinato del ex concejal, mostró su pesar a su familia, a sus amigos y a sus compañeros del Partido Socialista de Euskadi, y subrayó que los autores del ataque “pronto serán detenidos y puestos a disposición de la justicia para que cumplan la condena que merecen por la atrocidad que han cometido”.

Zapatero reconoció que, si bien el gobierno sabía que ETA “podía causar daño a los españoles, también sabemos con seguridad que ETA está vencida por la democracia, aislada y repudiada por el conjunto de los españoles y por la sociedad vasca, por eso no tiene otro destino que su desaparición y sus miembros no tienen otro futuro que la cárcel”.

El mandatario también se refirió a las elecciones del domingo. Dijo que los terroristas “han querido interferir en la pacifica manifestación de la voluntad de los ciudadanos convocados a las urnas, pero la democracia española ya ha demostrado que no admite retos de quienes se enfrentan a sus principios básicos y a sus valores más esenciales”.

Por último, hizo un llamado a la unidad para acabar “con esta lacra que golpea la sociedad española desde hace décadas”.

El candidato del PP, Mariano Rajoy, también leyó una declaración en la que aseguró que “los culpables de este crimen son los terroristas, los asesinos de ETA”. Subrayó que “la única opción es la derrota de la banda terrorista con la ley, con las Fuerzas de Seguridad y la insobornable voluntad de los 45 millones de españoles que formamos esta gran nación”.

La Cancillería mexicana emitió un comunicado en el que expresó una “enérgica condena” al ataque.



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