![]() | |||
| Romney despeja el camino a McCain |
|
El Universal Viernes 08 de febrero de 2008 |
|
Afirma que no quiere facilitar llegada de un demócrata a la Presidencia
|
|
J. Jaime Hernández WASHINGTON.— El ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney, decidió ayer hacerse a un lado en su lucha por la Casa Blanca, en un acto que convierte a John McCain en virtual candidato del Partido Republicano a la presidencia y le concede la ventaja de salida frente a quien resulte ganador de la contienda demócrata entre Hillary Clinton y Barack Obama. “Odio perder. Pero tengo que hacerme a un lado por el bien de mi partido y de mi país”, dijo un cariacontecido Romney, ante un auditorio de conservadores que abuchearon al senador McCain como el verdugo de sus aspiraciones presidenciales. Tras su salida de la contienda, Mitt Romney deja el campo libre a McCain, pero también a Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas y el candidato que más daño le hizo en la disputa por el voto conservador. En un intento por imprimirle un aire entre patriótico y altruista al abandono de sus aspiraciones, Romney aseguró ayer que como “nos encontramos en estos tiempos de guerra, no puedo permitir que mi campaña ayude a alguien como Hillary Clinton y Barack Obama, que han dejado muy claras sus intenciones de claudicar en la guerra contra el terrorismo y reconocer la derrota retirándose de Irak…”. “Y además, porque Estados Unidos no debe ser rehén de personas como Vladimir Putin, Hugo Chávez y Mahmud Ahmadineyad”, presidentes de Rusia, Venezuela e Irán, respectivamente. “Como saben, con John McCain he estado en desacuerdo en relación a varios temas. Pero estoy de acuerdo en hacer todo lo posible para ganar en Irak, para encontrar y ejecutar a Bin Laden y para eliminar a Al-Qaeda y al terrorismo”, dijo Romney, en lo que ha sido interpretado como un implícito apoyo a la candidatura de McCain. El abandono de Romney, que había gastado más de 40 millones de dólares de su propia fortuna y se había convertido en azote y en el instigador de una revuelta de ultraconservadores contra McCain, facilitó ayer un cierre de filas y el inicio de un difícil proceso de reconciliación entre el senador por Arizona y una base de cristianos conservadores que le siguen considerando como lo más parecido a “un liberal moderado”, en asuntos tan sensibles como el de la inmigración de indocumentados. Precisamente, en un primer intento por granjearse el apoyo y bendición de la base más renuente a su candidatura, McCain reconocía ayer mismo que su posición a favor de una reforma migratoria había puesto en peligro su campaña por la nominación. “Yo ya he dicho que respeto la posición de quienes se opusieron a esta iniciativa y reitero que (en caso de llegar a la Casa Blanca), garantizaré primero la seguridad de las fronteras. Y una vez que consigamos eso, abordaremos otros aspectos de ese problema, pero bajo el principio de hacer respetar la ley y no provocar otra oleada de inmigración ilegal”, dijo McCain durante una conferencia de política conservadora en Washington. “Queridos amigos, quisiera que me reconozcan mis credenciales conservadoras. Y si, como espero, seré elegido como candidato del partido a la presidencia, una de mis primeras responsabilidades será mantener la unidad para hacer frente a Hillary Clinton o Barack Obama en noviembre próximo. Y en esa misión no podremos tener éxito si no tenemos el apoyo de dedicados conservadores”, dijo McCain.
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |