Mamá de Ingrid pedirá un milagro
María Pérez-Plá
El Universal

Miércoles 06 de febrero de 2008

Yolanda Pulecio solicitará al Pontífice que las FARC liberen a los cautivos

BOGOTÁ.— Mientras Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt, anunciaba ayer en Roma que pedirá al Papa le realice el milagro de liberar a los rehenes en poder de las FARC, en Bogotá analistas confiaban en que las marchas multitudinarias del lunes influenciaran al grupo guerrillero.

Pulecio dijo que solicitará a Benedicto XVI “dos milagros”: uno, “que cambie el gobierno colombiano y el otro que la guerrilla libere a los secuestrados y ponga fin a la violencia”.

Entre las personas que permanecen en poder de las FARC está la hija de Pulecio, la franco-colombiana Ingrid Betancourt, cautiva desde hace casi seis años.

Mientras tanto, Colombia amaneció ayer satisfecha después de la marcha que el lunes convocó a millones contra las FARC en 170 ciudades del mundo. Aunque se conocía de antemano la gran acogida que había tenido la propuesta realizada por un ciudadano común a través de la página de internet Facebook, en el país existía cierto temor sobre el desarrollo del masivo acontecimiento dado que contó con varios detractores.

“Ganó la sociedad civil y ganó también la civilidad”, son las frases que analistas y columnistas repitieron a lo largo del día de ayer. Lo cierto es que en las movilizaciones los ciudadanos no pidieron acuerdo (para intercambiar a 44 secuestrados por unos 500 guerrilleros presos) ni lo dejaron de pedir, ni elogiaron al presidente ni se metieron con él, marcharon simplemente contra las FARC.

“Es indiscutible que estas movilizaciones afectaron el entorno político y social al interior de las FARC y tienen que comenzar a pensar en otro tipo de salidas”, dijo el senador Gustavo Petro, figura clave del opositor Polo Democrático, que perteneció a la guerrilla M-19 desmovilizada a finales de los años 80. “Mueven a las FARC, en el corto plazo, a la necesidad de mostrar otra imagen y, en el mediano plazo, va afectando la mentalidad de los combatientes y sus dirigentes”.

Fuera de Colombia, Elías Antonio Saca, presidente de El Salvador dijo que “estamos frente a un Estado democrático que se defiende de los ataques arteros de una guerrilla que ha secuestrado y ha destruido”.

Mientras en Chile, el subsecretario de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren fue más contundente al afirmar: “Las FARC son un movimiento terrorista que merece el más absoluto rechazo”.

Por su parte, la senadora colombiana Piedad Córdoba que lidera, junto a Hugo Chávez y al margen del gobierno colombiano, las liberaciones de secuestrados por parte de las FARC, minimizó el impacto de las concentraciones: “Yo creo que ese tipo de cosas tienen que resbalarnos porque son 60 años de guerra que tenemos que rechazar”.



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