![]() | Formato de impresión patrocinado por | ||
| Obama roza triunfo en New Hampshire por K0 |
|
J. Jaime Hernández
El Universal Martes 08 de enero de 2008 |
|
Por parte de los republicanos, John McCain encabeza las encuestas
|
|
WASHINGTON.— Los electores de New Hampshire, el estado que cada cuatro años traza el camino a la Casa Blanca, se preparaban para participar en unas primarias que —según todas las encuestas— se decidirán este martes entre varias propuestas, de las que destacan el empuje de una promesa de cambio que hoy encarna el demócrata, Barack Obama, y la continuidad y experiencia de un republicano con aura independiente como John McCain. Con un total de cuatro candidatos demócratas y seis republicanos en liza, la fiebre de las primarias contagiaba el ambiente de las universidades, de las cafeterías y de los centros cívicos, donde los candidatos apuraban hasta el último momento para tratar de asegurarse el voto de los independientes y de una juventud desencantada con la clase política. Con Obama a la cabeza de todas las encuestas de los aspirantes demócratas, su principal contendiente, Hillary Clinton, luchaba desesperada para evitar que su candidatura se fuera a pique. Entre los cuarteles de la ex primera dama, sus asesores de campaña se revolvían contra medios de comunicación que han especulado con la posibilidad de que Hillary “tire la toalla” tras una segunda derrota en New Hampshire. “Hillary ya dijo que la batalla irá más allá del 5 de febrero”, aseguró Ann Lewis, asesora de campaña del equipo Clinton, en alusión al supermartes electoral que se celebrará esa fecha en más de 20 estados, entre ellos, la decisiva California. Entre los cuatro candidatos demócratas, los rumores de un sigiloso proceso de recomposición de alianzas a favor de Barack Obama, han impactado en el ánimo de una Hillary Clinton que se ha tornado emocional hasta las lágrimas en los encuentros con simpatizantes. “Algunas personas piensan que las elecciones son un juego. Piensan que se trata sólo de quién está arriba o quién está abajo”, afirmó la candidata que lideró las encuestas hasta hace sólo unas semanas, y que ahora fue superada por Obama no sólo en las encuestas, sino también en el caucus demócrata de Iowa. “Se trata de nuestro país, se trata del futuro de nuestros hijos, y se trata realmente de estar todos nosotros juntos”, afirmó visiblemente emocionada. Un aplauso de los asistentes al encuentro en la localidad de Portsmouth le permitió recomponerse. Los primeros signos de una “cargada” a favor de Barack Obama, que ha recibido el implícito apoyo de John Edwards y del gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, sólo han confirmado el éxito de un discurso a favor del cambio que ha prometido “terminar con la guerra en Irak y arreglar el desastre de un sistema sanitario y educativo” que hace aguas por todos lados. Ni el apoyo de su esposo, el ex presidente Bill Clinton, parece poder revertir una posible derrota anunciada para Hillary en New Hampshire, donde podría repetir un tercer puesto por detrás de Obama y del senador por Carolina del Norte, John Edwards. Richardson parecía resignarse a un cuarto puesto en las quinielas de las primarias demócratas de New Hampshire, convencido de que el aura presidenciable de Obama ha llegado para quedarse. Para la mayoría de los analistas, la victoria de Obama en Iowa y la propia naturaleza del sistema electoral en New Hampshire le confieren altas probabilidades de triunfo. En este estado, arrinconado en la costa este de Estados Unidos, las primarias han marcado tendencias desde la década de los 50 y entre los ungidos como presidenciables se encuentran los casos de Ronald Reagan, Jimmy Carter y Dwight Eisenhower. Cada cuatro años, demócratas y republicanos acuden a ese vivero de votos independientes que, al final del día, pueden decidir la suerte de los aspirantes. En New Hampshire, los electores independientes pueden votar demócrata o republicano y, por regla general, su voto casi siempre suele favorecer a los candidatos emergentes, en este caso, al demócrata Barack Obama y al republicano, John McCain. La clave del probable éxito de McCain en New Hampshire, un estado bastión del Partido Republicano, estriba en su trayectoria como candidato independiente. “Soy de los pocos que han resistido los embates de los intereses creados de Washington”, ha dicho una y otra vez John McCain ante sus electores. El aura de republicano independiente ha favorecido así a un McCain que, además, se ha distanciado del discurso radical y conservador de otros aspirantes a la nominación, como los ex gobernadores de Massachusetts y de Arkansas, Mitt Romney y Mike Huckabee, que se mantienen en segundo y tercer lugar en las encuestas. Entre el grupo de republicanos rezagados en New Hampshire, el ex alcalde de Nueva York, Rudolf Giuliani, se deslizaba hasta un cuarto puesto, seguido de Ron Paul y Fred Thompson.
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |