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El estilo de Raúl Castro se hace presente en Cuba

El Universal

Viernes 14 de septiembre de 2007

Aumenta pagos a productores y cancela deudas

LA HABANA (AP).— Con Raúl Castro al mando, Cuba ha aumentado los pagos a los productores de leche y carne, está cancelando sus deudas con los agricultores y ha dejado de impedir la importación de repuestos para mantener en funcionamiento los automóviles antiguos.

Los viajeros incluso pueden traer reproductores de DVD y consolas de juegos electrónicos, muy codiciados por los cubanos ávidos de entretenimiento de avanzada.

Fidel Castro sigue ejerciendo su liderazgo entre bambalinas y Raúl, como presidente provisional, sólo ha dado pasos pequeños. Pero ya está dando indicios de cómo podría gobernar una vez que asuma el control pleno: prestar especial atención a problemas de calidad de vida, censurar públicamente a los funcionarios estatales y admitir con franqueza que los salarios no cubren las necesidades básicas.

Los nuevos autobuses chinos que cubren las rutas entre ciudades son evidencia del efecto de Raúl. Estaban en etapa de planificación antes de que Fidel se enfermara, pero ahora se han hecho mucho más visibles desde que Raúl pronunció un discurso el año pasado en el que dijo estar enfermo de escuchar excusas de los burócratas y reclamó resultados.

Para impulsar la producción alimenticia, los legisladores accedieron en junio a pagar a los productores dos veces y media más por la leche y la carne incluidas en el programa de racionamiento altamente subsidiado. En la misma reunión, a los miembros de la Asamblea Nacional se les informó que el estado acababa de cancelar dos deudas por 23 millones de dólares a los pequeños agricultores y cooperativas que cultivan dos tercios de las frutas y verduras de la isla, y que había renegociado 35 millones de dólares en otras deudas.

El cambio es también evidente en estilo. Mientras un discurso de Fidel puede dedicar horas al comunismo, la oratoria de su hermano es mucho más breve y directa, y a los cubanos les encantan cuando censura públicamente las fallas del gobierno.

Pero Raúl, de 76 años, es sólo presidente interino, y las autoridades insisten en que Fidel, de 81, regresará. Mientras esté con vida, nadie piensa que Raúl se atrevería a tomar medidas importantes que pudieran disgustar al hermano mayor.

Thomas Fingar, subdirector de inteligencia nacional de Estados Unidos, dijo al Congreso de su país en junio que, aunque el público cubano tiene elevadas expectativas de mejoras, ´”un cambio político significativo y positivo es improbable inmediatamente´”.



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