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Guatemala, lista para las urnas
JOSÉ MELÉNDEZ/ENVIADO
El Universal

Sábado 08 de septiembre de 2007

Acosada por los fantasmas de un pasado de represión y terrorismo militar y por la incursión de modernos actores del crimen organizado

CIUDAD DE GUATEMALA.- Acosada por los fantasmas de un pasado de represión y terrorismo militar y por la incursión de modernos actores del crimen organizado, Guatemala cerró ayer al mediodía una larga campaña electoral y entró a un silencio propagandístico para enfrentar mañana sus terceros comicios generales del siglo XXI.

Aunque la publicidad política y los mítines públicos cesaron, el tupido intercambio de ataques entre los principales aspirantes presidenciales no mermó de intensidad, mientras el gobierno desplegó cuerpos antimotines en diversas partes en prevención de disturbios.

El ingeniero socialdemócrata Álvaro Colom, acusado de presuntos nexos con el narcotráfico para obtener dinero para su campaña, y el general retirado Otto Pérez, con supuestos vínculos con la sangrienta represión militar y actos de corrupción, son los candidatos favoritos, aunque sin descartarse sorpresas. Las más recientes encuestas anuncian una segunda ronda en noviembre, ya que ninguno lograría mañana 50% más uno de los votos.

Relegada al sexto puesto de la lucha, la indígena Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz 1992 y candidata presidencial de Encuentro por Guatemala, instó a los guatemaltecos a no votar ni por un militar, “porque yo ya experimenté esa triste historia”, ni por “alguien que es acusado de haber recibido dinero de dudosa procedencia”.

Menchú, cuya familia —padre, madre y dos hermanos— pereció por la represión militar que se vivió en el país entre 1979 y 1983, fustigó a Pérez y a Colom y advirtió que “no hay que regresar al pasado ni apoyar a corruptos”. Los dos favoritos rechazaron los ataques. Colom, aspirante de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), pidió antenoche, al cierre de su campaña en la capital, “no olvidar lo que el país vivió bajo los represores militares del pasado”, con una guerra entre las fuerzas militares y la guerrilla izquierdista que dejó más de 200 mil muertos y desaparecidos, de 1960 a 1996.

Pérez, del Partido Patriota (PP), cerró la campaña con fuertes cuestionamientos a su principal rival. “Le digo a Colom que quienes tienen miedo a la mano dura son los corruptos, los ladrones y los narcotraficantes que están buscando impunidad y son gente de su partido”, recalcó.

Intentando colarse a la segunda ronda, Alejandro Giammattei, candidato presidencial de la Gran Alianza Nacionalista (Gana), del oficialismo, acusó que ni el general ni el ingeniero pueden “explicar de dónde provienen los millonarios fondos que han gastado” en la contienda.

Guatemala llegó al cierre con medio centenar de asesinatos políticos en 18 meses, como víctimas del crimen organizado, en una campaña más agresiva que las de 2000 y 2004. El hijo de un general izquierdista apareció ayer asesinado en la capital, pero se ignora si es un caso político.

Unos 5.9 millones de guatemaltecos elegirán presidente, vicepresidentes, legisladores y alcaldes que asumirán en enero de 2008 para una gestión de cuatro años.



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