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| Una explicación a la violencia |
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JOSÉ CARREÑO . CORRESPONSAL
El Universal Martes 17 de abril de 2007 |
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Una horrorizada sociedad se pregunta otra vez por qué pasan cosas así, que parecen sin sentido ni justificación
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WASHINGTON.- Una horrorizada sociedad estadounidense se volvía a preguntar las razones por las que sus escuelas sean escenario de actos de violencia que parecen sin sentido y sin más justificación que sentimientos personales ofendidos y el deseo de castigar al mundo por ellos. Cuando los detalles sobre la masacre más reciente, en el Tecnológico de Virginia, aún están por precisarse, queda claro que, como en otros casos, puede ser una forma de pensamiento que lleva a alguien a ver sólo una salida a sus problemas o a ver a otros como simples blancos. De acuerdo con la Fundación por Derechos Constitucionales, cada año tantos como 3 millones de jóvenes son objeto de algún tipo de delito en la escuela, y 2 millones de ellos involucran violencia o amenaza de violencia. "Si nuestra civilización ha de sobrevivir, debemos estudiar, reconocer y aprender a lidiar con la violencia que se apodera de algunos muchachos y que puede ser sintomática de violencia dentro de la propia sociedad", afirmó Joseph Lieberman, autor de un libro que bajo el título The Shooting Game (El juego de disparar) buscaba analizar las razones de los tiroteos en las escuelas preparatorias. Pero, ¿cuál puede ser la razón para un tiroteo en un campus universitario? Algunos especialistas aseguran que esos casos son sobre todo causas pasionales más que de la manifestación de cólera irreprimible que parecería ser la norma en escuelas con estudiantes más jóvenes. Analistas conservadores enfatizan sobre todo en la pérdida de respeto a la autoridad y la disciplina escolar después de la década de los 70. Y al igual que cada vez que ocurre un incidente, resurge el debate sobre la facilidad de acceso a armamento en una sociedad donde la llamada "segunda enmienda" constitucional, que consagra el derecho a la posesión de armas, adquiere para algunos la dimensión de un derecho divino. En la matanza de Columbine, en 1999, los jóvenes criminales usaron las armas del padre de uno de ellos y originaron un debate sobre las consecuencias del hostigamiento en las escuelas, especialmente por estudiantes presuntamente más populares o favorecidos. Pero otra vez, el debate se refirió sobre todo a adolescentes. La respuesta es difícil, sobre todo cuando muchos de los detalles de la matanza en Blacksburg están por explicarse, pero ciertamente podría estar parcialmente en la idea de una sociedad donde la violencia es parte de la vida diaria, donde hay una relativa facilidad para obtener armas, y los videojuegos con escenas sangrientas facilitan la idea de disparar contra seres humanos. Pero puede ser también un problema de autoridad, indicó el catedrático Richard Arum, de la Universidad de Nueva York, al subrayar que los incidentes de violencia fueron relativamente raros en los 60 y 70, pero se convirtieron en un problema frecuente en las décadas siguientes. Arum hizo notar que el patrón parece originarse en jóvenes varones que sienten amenazada su masculinidad por alguna razón, tienen problemas en la relación con la autoridad, y no han "internalizado" normas de convivencia social. La interrogante era tanto mayor por cuanto en incidentes de violencia en escuelas en otras partes del mundo los autores son frecuentemente adultos con causas externas y no jóvenes que son parte de las comunidades escolares. De hecho, la inmensa mayoría de los estudios sobre violencia en escuelas se refiere a secundarias y preparatorias. El ataque del lunes ocurrió además cuando había esperanzas de descenso en los índices de violencia escolar.
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