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Condenan a Hussein a la horca

El Universal

Lunes 06 de noviembre de 2006

Esto es un hito para reemplazar el régimen de un tirano: Bush; el Alto Tribunal iraquí también declaró culpables y condenó a muerte al medio hermano de Hussein, Barzan Ibrahim, y al ex jefe de la desaparecida Corte Revolucionaria de Irak, Awad Hamed al-Bandar

BAGDAD/WASHINGTON (Agencias).- Saddam Hussein fue condenado ayer a morir en la horca, tras ser declarado culpable de crímenes contra la humanidad por la muerte de 148 personas en 1982 en la población chiíta de Dujail. Al escuchar la sentencia, el ex gobernante iraquí exclamó tembloroso: "Dios es grande".

Mientras una oleada de alegría inundaba las regiones chiítas y kurdas de Irak, el presidente de EU, George W. Bush, calificó el fallo como un "hito" y un "avance de la democracia" en el país árabe, al tiempo que la ONU hizo un llamado para que no se ejecute al ex dictador iraquí.

El Alto Tribunal iraquí también declaró culpables y condenó a muerte al medio hermano de Hussein, Barzan Ibrahim, y al ex jefe de la desaparecida Corte Revolucionaria de Irak, Awad Hamed al-Bandar. Las condenas son enviadas a un panel de apelaciones de nueve jueces, que tiene tiempo ilimitado para revisar el caso.

"Viva el pueblo y mueran sus enemigos. Viva la nación gloriosa y mueran sus enemigos", gritó Hussein con un estremecimiento evidente mientras oía el veredicto. Posteriormente, su abogado dijo que el ex líder iraquí pidió a los iraquíes que rechazaran la violencia sectaria y se abstuvieran de atacar a las fuerzas estadounidenses.

Se trató de uno de los juicios más importantes en el mundo desde el proceso en los tribunales de Nuremberg a miembros del régimen nazi.

"El veredicto contra el antiguo régimen no representa un veredicto para una sola persona. Es un veredicto sobre toda una era oscura sin par en la historia de Irak", manifestó el primer ministro iraquí Nuri al-Maliki.

Estallan enfrentamientos

Luego de conocerse la condena, de inmediato estallaron algunos enfrentamientos en el distrito sunita de Azamiya, y en otras zonas se escucharon disparos de celebración. "Este gobierno será responsable de las consecuencias, con la muerte de cientos, miles o incluso cientos de miles, cuya sangre será derramada", declaró Sali al-Mutlaq, un líder político sunita. Las autoridades locales están en alerta y Francia y Rusia mostraron su preocupación por las consecuencias del dictamen.

En contraste, en las calles de Dujail, la gente celebraba y quemaba fotos del ex presidente en momentos que se leía el fallo. Chiítas en todo el país declararon la sentencia una dulce venganza por 23 años de gobierno brutal de Saddam. Abu Sinan, de Ciudad Sader, dijo que "es una felicidad sin precedentes... Nada lo iguala, ningún festival, ni un matrimonio ni un nacimiento".

El principal abogado de Saddam, Jalil al-Dulaimi, condenó el juicio como una "farsa", y dijo que el veredicto estuvo planeado. Expresó que la defensa apelará la sentencia en un plazo de 30 días.

Durante la audiencia de ayer, Hussein se negó a atender al juez que le ordenó levantarse de su asiento. Dos alguaciles levantaron el derrocado gobernante y entonces permaneció de pie mientras era leída la sentencia.

En este marco, Bush consideró el veredicto como "un hito en los esfuerzos del pueblo iraquí para reemplazar el régimen de un tirano con la vigencia de la ley. Es un logro mayor para la joven democracia de Irak y su gobierno constitucional", dijo Bush horas después de ser notificado del veredicto en su rancho de Crawford, Texas.

Por su parte, el vocero de la Casa Blanca, Tony Snow, consideró que era "un buen día para el pueblo iraquí" al tiempo que negó que Estados Unidos haya tenido algo que ver con la programación del veredicto: "Ustedes saben, las teorías de conspiración salen del trabajo de quienes quieren manipular las cosas".

Por su parte, la presidencia finlandesa de la Unión Europea (UE) apuntó en una declaración que ha "tomado nota" del anuncio de la sentencia, en tanto precisó que el bloque está en contra de la pena de muerte y lo seguirá estando. Esta postura fue compartida por los gobiernos de Alemania, Italia, Francia y España.

A su vez, la alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, llamó a las autoridades iraquíes a no ejecutar a Saddam y a otros dos condenados a la pena de muerte, mientras Amnistía Internacional criticó la condena producto de un "injusto" proceso que se convirtió en "acontecimiento miserable".

La sentencia muestra que continúa dominando la lógica de "ojo por ojo, diente por diente", dijo en Roma el cardenal Renato Raffaele Martino, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz . "Dios ha regalado la vida y sólo él puede quitarla", añadió.

Por lo pronto, las autoridades iraquíes decidieron cerrar la frontera que comparte con Jordania de manera indefinida, como parte de las medidas de seguridad para evitar ataques de los grupos insurgentes en reacción por la sentencia contra el ex dictador.



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