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Europa respira con triunfo de Obama

La reelección del mandatario estadounidense significa la continuidad de una política exterior cooperadora y multilateral
Europa respira con triunfo de Obama

CONTENTOS. Ciudadanos estadounidenses y alemanes celebran, en el Consulado norteamericano en Leipzig, durante la “fiesta de la elección”, el pasado martes. Para los europeos, la reelección de Obama significa que no habrá grandes cambios en las relaciones y aleja la posibilidad del intervencionismo. (Foto: JENS MEYER AP )

Domingo 11 de noviembre de 2012 Ana Anabitarte • Corresponsal | El Universal
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MADRID.— Alivio es la palabra que mejor define lo que se siente en Europa tras la victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales celebradas en Estados Unidos, tal y como coinciden en señalar varios analistas consultados por EL UNIVERSAL.

Como ha demostrado en estos cuatro años, el presidente estadounidense llevará a cabo una política exterior más cooperadora y multilateral, frente a un Mitt Romney que se presentó a los comicios sin un programa definido en ese aspecto. Y además, afianzará su política económica de estímulo al crecimiento, la misma que defienden muchos líderes europeos contrarios a la austeridad impuesta por la canciller alemana Angela Merkel; las tesis de política económica del republicano, en cambio, se acercan más a las de la canciller.

“Desde el día de las elecciones, Romney suponía una incógnita porque no tenía un programa definido sobre política exterior”, asegura Vicente Palacio, director adjunto en la Fundación Alternativas (Opex). “Y en el caso concreto de Europa, nos ha ignorado bastante. No conoce Europa, ni tiene experiencia, ni se ha referido a ella en toda la campaña electoral, y cuando lo ha hecho ha sido para poner de ejemplo a España como modelo al que no hay que seguir. Como un mal alumno en la salida de la crisis”, explica.

“Obama lleva cuatro años en los que aunque no ha tenido una actitud muy activa a nivel político, sí ha mantenido relaciones con los líderes europeos fluidas y no ha provocado ninguna división como provocó George W. Bush en su día con la guerra en Irak”, añade.

Palacio destaca además la ambigüedad de Romney en temas de política exterior como Irán e Israel, lo que podría derivar en el emprendimiento de “alguna aventura, cosa que sabemos que Obama no haría, ya que es mucho más prudente”.

En el tema de China, Palacio recuerda la metedura de pata del republicano cuando dijo que declararía una guerra comercial a este país si no revaluaba su moneda. “Todo esto hacía pensar que Romney podía tener en la presidencia una actitud más beligerante y más militarizada que la que ha tenido Obama”. En este sentido, Palacio recuerda el programa de Obama y su propuesta de reducir el gasto militar y aumentar la inversión en infraestructuras y educación, frente a la propuesta de Romney de aumentar el gasto militar.

Arantza de Areilza, decana del IE School of Arts and Humanities, cree que la victoria de Obama puede beneficiar a Europa en varios aspectos. “Por un lado pone fin a la incertidumbre, a la que los mercados han reaccionado con calma en su apuesta por la continuidad. Y por otro lado Obama ha apoyado el rescate a los países en dificultades y la necesidad de recapitalizar los bancos europeos con el fin de recuperar la confianza de los inversores, además de apoyar la compra de deuda y una política monetaria y presupuestaria menos severa que su oponente republicano, así como una política de intereses bajos por parte de la Reserva Federal”.

Así, señala, “la posición de Obama se aleja de la política de austeridad defendida por la canciller alemana Angela Merkel, más coincidente con la posición de Mitt Romney”. Areilza apunta que “si la administración demócrata consigue salvar el precipicio fiscal al que se enfrenta, la victoria de Obama estimulará la economía norteamericana, con sus consecuentes efectos beneficiosos para Europa”, en referencia al reto del presidente estadounidense de lograr un acuerdo en el Congreso para evitar que se apruebe un aumento de impuestos y un recorte de gastos de 600 mil millones de dólares que entrarían en vigor en 2013 y que, según los economistas, tendría efectos catastróficos para la economía.

Pablo García-Manzano, director ejecutivo del Centro de Gestión y Liderazgo en la Administración Pública del IESE Business School, también se refiere al precipicio fiscal como el primer reto al que se enfrenta Obama. Y cuestionado sobre si Obama seguirá presionando a Berlín para convencerle de que son necesarias políticas de crecimiento frente a la austeridad que defiende Merkel, responde que “los mercados europeos siguen siendo pesimistas sobre las previsiones de déficit y deuda por un largo tiempo”. Y añade: “Mientras la estabilidad fiscal sea problemática, parece que la solución no vendrá tan fácilmente de la mano de una ‘persuasión’ sobre la conveniencia de las políticas de crecimiento. En Estados Unidos el primer reto al que se enfrenta Obama es también el de la contención del déficit y evitar el llamado precipicio fiscal”.

Alianza anti-Merkel

En el caso de Europa, Palacio apunta a la necesidad de que los líderes del viejo continente contrarios a las políticas de austeridad impuestas por Merkel —que están demostrando no ser una solución a la crisis que viven países como España, Grecia y Portugal—, tomen la iniciativa de unirse a EU en la defensa de políticas económicas más parecidas a las estadounidenses y así crear “una masa crítica con respecto a Merkel”.

“Deberían crear una alianza por el crecimiento y llevar propuestas al G20 y cooperar a un nivel político mucho mayor de lo que han hecho”, subraya. “Presidentes de países europeos como el español Mariano Rajoy deberían tener más iniciativa y tener en cuenta que EU podría ser un apoyo importante en el planteamiento de ciertas políticas”, añade, “ya que la política económica de Estados Unidos es parecida a la que defiende el presidente francés Francois Hollande en Europa, frente a la de Merkel”, asegura. En este sentido, está convencido de que no habrá intromisión de EU en Europa, “ya que siempre han sido respetuosos, pero sí puede ser más activo de lo que ha sido hasta ahora”, insiste.

Palacio recuerda que “en este último siglo y medio Estados Unidos ha mirado a Europa cuando Europa ha sido un problema, como lo fue en la Primera y Segunda Guerra Mundial”. “Hasta ahora EU se ha centrado en otros países como China porque Europa no le ha dado problemas sino todo lo contrario: es su primer socio comercial, juntos forman la mayor economía del mundo con casi el 50% del PIB mundial, y ambos comparten instituciones y valores”, asegura. “Sin embargo, si hay un riesgo de ruptura real del euro, con lo que ello supondría para la economía estadounidense en el comercio, en las inversiones y en el empleo, es muy probable que vuelva ser centro de atención para Obama”, concluye.



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