PARÍS (AP y Reuters).— Brasil y Francia adoptaron ayer una posición común en el combate al calentamiento global, antes de la conferencia de Naciones Unidas (ONU) sobre el tema que se realizará en diciembre en Copenhague, y se comprometieron a reducir en 50% las emisiones para el año 2050.
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva y su homólogo francés Nicolas Sarkozy instaron a Estados Unidos y China a apoyar medidas enérgicas en la conferencia que se realizará del 7 al 18 de diciembre.
El encuentro en la capital danesa tiene como objetivo aprobar un acuerdo que reemplace al Protocolo de Kioto de 1997, que expira en 2012. Sarkozy se comprometió a ayudar a que otros países en África y Asia se alineen con la posición franco-brasileña, que pide una mayor cooperación entre los países en desarrollo y los industrializados para cumplir con una meta ambiciosa sobre la reducción de emisiones, de al menos 50%, con respecto a 1990, para el año 2050.
En cuanto a los países ricos, Sarkozy y Lula les pidieron reducir las emisiones de gases que contaminan la atmósfera en 80%.
Brasil anunció el viernes que reducirá voluntariamente sus emisiones de carbono de entre 36.1% a 38.9% para el año 2020, principalmente al disminuir la deforestación en la gran región del Amazonas.
En una conferencia de prensa en París, donde Lula estuvo brevemente antes de continuar su viaje hacia Roma, Sarkozy reconoció a Brasil por ser “el primer país en desarrollo que pone sus propósitos sobre la mesa” y pidió que otros países sigan su ejemplo al asistir a la conferencia en Copenhague.
Ambos presidentes dijeron que esperan compromisos firmes de parte de todas las naciones. “No podemos tomar esos compromisos mientras otros países dicen ‘ya veremos mañana’”, afirmó Sarkozy.
El mandatario brasileño dijo que el documento firmado con Sarkozy era “más que una declaración de intenciones; es una biblia climática”. Pidió a Estados Unidos y China mostrar más audacia para aceptar compromisos en Copenhague.
Sarkozy afirmó que enviará a sus ministros a África, parte de Asia y a América del Sur para convencerlos de la importancia de que adopten metas ambiciosas, a fin de que se pueda firmar en la cumbre una declaración de principios.