BUENOS AIRES.— Grupos de piqueteros (desocupados), mantenían anoche cortada la avenida 9 de Julio, la principal arteria del centro de la ciudad, en reclamo por una justa distribución de los planes sociales, ya que acusan al gobierno de Cristina Kirchner de utilizarlos para ejercer “el clientelismo”.
El corte inició al mediodía de ayer en la intersección de la “calle más ancha del mundo” (como se la conoce a la tradicional avenida) y la avenida Belgrano, en la puerta del ministerio de Desarrollo Social, donde amenazaban “permanecer hasta mañana. Pasaremos la noche aquí hasta que nos escuchen”.
Todo comenzó al mediodía cuando el tránsito en el centro de la ciudad se complicó debido a la llegada de grupos afines al Frente Darío Santillán, cuyos líderes al caer la tarde y cuando toda la ciudad era un caos, fueron recibidos por las autoridades del ministerio sin llegar a ningún acuerdo. Los manifestantes instalaron carpas cerca de la sede del Ministerio de Desarrollo Social y amenazan con acampar en la zona.
“El gobierno incumplió el compromiso tomado semanas atrás para incorporar desocupados de cooperativas evitando el manejo clientelar de los planes que hacen los intendentes del conurbano” (bonaerense), explicó Eduardo Solano, uno de los referentes de esa agrupación.
Juicio contra Bignone
Pero ninguna protesta impidió que ayer en los tribunales comenzará el juicio por violación a los derechos humanos al ex dictador Reynaldo Benito Bignone (1982-1983), el último mandatario de facto del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, acusado de 58 casos entre secuestros, torturas y desapariciones, en la guarnición de Campo de Mayo.
Bignone, de 82 años, apareció en la sala de audiencias acompañado de los otros procesados: el ex jefe de Inteligencia, general Fernando Verplaeetsen (quien debió abandonar la sala con un cuadro de “diarreas”), y los generales Jorge Omar Riveros, ex comandante de Institutos militares, Jorge García, ex comandante de la Escuela de Infantería, Garlos Tepedino, también ex jefe de Inteligencia, y Eugenio Guñabens Perelló, ex director de Servicios para Apoyo de Combate, por aquellos años.
En la audiencia, llevada a cabo en un improvisado local del barrio bonaerense de Florida, familiares de las víctimas, con fotos de sus deudos, acompañaron la primera jornada del juicio junto al ministro de Justicia, Ricardo Alak.