WASHINGTON (AP y EFE).— Cientos de mujeres en Honduras han sido sometidas a agresiones, tortura, discriminación o abuso sexual desde el golpe de Estado cometido en el país en junio, denunciaron ayer varias activistas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Se han reportado más de 400 casos de violaciones de los derechos humanos de las mujeres en Honduras desde el golpe, reportó la organización Feministas en Resistencia de Honduras y Observatorio de la Transgresión Feminista. Los casos incluyen amenazas, persecución, insultos, palizas y abuso sexual, indicaron.
“Son todo tipo de mujeres, trabajadoras, maestras, abogadas, juezas en la resistencia, y los abusos se dan sobre todo en las manifestaciones, con insultos y golpes”, denunció Jéssica Sánchez, de Feministas en Resistencia.
Al menos siete mujeres han reportado a organizaciones de ayuda haber sido violadas, dijo Sánchez. La hondureña indicó que las violaciones ocurrieron después de que las mujeres fueran detenidas, y fueron perpetradas por varios miembros de las fuerzas de seguridad, normalmente en descampados o bajo el toque de queda.
Al mismo tiempo, el golpe de Estado en Honduras ha mermado la fuerza de instituciones públicas que salvaguardaban los derechos de las mujeres. Las activistas denunciaron despidos, persecuciones y amenazas a empleadas del Instituto Nacional de la Mujer de Honduras que se han opuesto al gobierno de facto de Roberto Micheletti.
“Los avances logrados por las mujeres se ven en grave peligro tras el golpe de Estado”, dijo Adelay Carías Reyes, de Feministas en Resistencia. “Todos estos retrocesos en las leyes tienen consecuencias directas para la vida de las mujeres”.
Adelay Carías Reyes denunció que existe un clima “de indefensión” para las mujeres en el país debido a que “no tenemos instancias dónde acudir para denunciar la violencia”.
Muchas mujeres deciden no denunciar los abusos que padecen porque desconfían de las autoridades, indicaron las activistas, quienes pidieron a la comisión que emita una solicitud a las autoridades de su país, pidiendo que cese la violencia.
Sánchez explicó que se han llevado a cabo unas 100 manifestaciones tras el golpe y que 130 personas han sido procesadas, 12 de ellas mujeres.
Verificadores llegan hoy
Honduras espera la llegada de los verificadores internacionales del Acuerdo Tegucigalpa-San José en medio de fuertes discrepancias entre el presidente depuesto, Manuel Zelaya, y el de facto, Roberto Micheletti, en lo referente a la restitución del derrocado.
Al ex presidente chileno Ricardo Lagos y a la ministra de Trabajo de EU, Hilda Solís, nombrados por la OEA para conformar una Comisión de Verificación, y que llegan hoy, les espera una ardua labor, con las dos partes enzarzadas en una discusión sobre los plazos y qué pasaría si el Congreso no restaura a Zelaya.
Por su parte, Zelaya demandó ayer que el Congreso actúe responsablemente “sin juegos sucios” y dilaciones para restituirlo cuanto antes en la Presidencia.
El gobierno de facto en un comunicado sostuvo que el acuerdo firmado por los negociadores de las partes en conflicto no obliga al Congreso a debatir el tema en una fecha determinada.
Desde su refugio en la embajada brasileña, el líder depuesto divulgó un comunicado a los hondureños y a la comunidad internacional en el que reiteró que el Congreso debe actuar con responsabilidad y celeridad para resolver lo que considera el “espíritu” del acuerdo Tegucigalpa-San José, alcanzado el jueves: la reversión del golpe estado.
Investigan desaparición
Las autoridades de Honduras investigan la desaparición de Concepción Gómez, esposo de la diputada del opositor Partido Nacional Guilliam Guifarro, informaron a EFE fuentes policiales. Gómez desapareció el domingo, pero su familia lo reportó ayer.