COCHABAMBA (Agencias).— El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo ayer en el marco de la cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) que no debe sorprender si en las próximas horas surge “un movimiento armado en las montañas de Honduras”, para iniciar una escalada de fuerza contra el régimen del gobierno de facto de Roberto Micheletti.
“Que nadie se sorprenda si hay un movimiento armado en las montañas de Honduras. Sólo estoy alertando, no soy un instigador (pero) nadie sabe en qué va a parar la situación allí”, señaló.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, también alertó en la cumbre de la Alba que hay preocupación en Centroamérica porque la “resistencia hondureña” busca armas y centros de entrenamiento en su país, en Guatemala y en El Salvador. “Existe una gran preocupación aquí en la región porque de la resistencia hondureña están viniendo y están buscando armas... están buscando campos de entrenamiento, tienen que saberlo”, dijo Ortega a sus colegas participantes en la cumbre de la Alba, en la ciudad boliviana de Cochabamba, que concluyó ayer.
Al comentar las declaraciones de Ortega, el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dijo en Tegucigalpa que su posición es que la lucha del pueblo para que se le restituya a él en el poder debe ser pacífica.
“Mi posición es que la lucha del pueblo debe de ser pacífica, yo practico la no violencia activa; si logramos vencer esta dictadura, Honduras habrá diseñado un cambio para las próximas generaciones”, declaró Zelaya telefónicamente a la agencia EFE. Agregó que en su respuesta no le está contestando a Ortega, sino “a la resistencia” que exige su restitución en el poder.
“Mi mensaje es para la resistencia, el verdadero triunfo será vencer las armas de los que se han tomado el poder con banderas de la no violencia”, dijo el depuesto presidente, quien permanece desde el 21 de septiembre pasado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.
En opinión de Zelaya, el pueblo hondureño demostrará su fuerza con una “desobediencia civil, manifestaciones pacíficas, marchas de protesta y el desconocimiento del proceso electoral”, que deberá concluir el 29 de noviembre próximo.
Zelaya, quien fue derrocado el 28 de junio, también reiteró que el diálogo para su restitución en el poder no se ha terminado, pero que no cree en el régimen de facto de Roberto Micheletti, al que acusó de querer seguir en el poder por la fuerza de las armas y el apoyo de un sector político y empresarial. El diálogo fue interrumpido el viernes, pero se acordó reanudarlo el lunes.
Los países de la Alba exhortaron el sábado a la comunidad internacional a desconocer las elecciones en Honduras en una declaración aprobada en Cochabamba.
“Ningún proceso electoral realizado bajo el gobierno golpista, ni las autoridades que de él emerjan, pueden ser reconocidos por la comunidad internacional”, indicó la Declaración de la VII Cumbre del bloque, aprobada por los presidentes de Bolivia, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y de naciones del Caribe. “Es fundamental impulsar una ofensiva diplomática y promover acciones contundentes para el restablecimiento pleno del orden constitucional” en el país centroamericano, agregó la declaración.
La crisis política en Honduras fue uno de los puntos centrales del foro regional tras el informe de la canciller del gobierno depuesto de ese país, Patricia Rodas. El viernes el Alba aprobó más sanciones económicas al gobierno de facto de Roberto Micheletti.
Las naciones del bloque acordaron conformar un grupo de trabajo para la creación posterior de un Consejo de Seguridad regional a fin de defender la democracia y para el desarrollo de una nueva doctrina militar distante de aquella que Estados Unidos fomentó en el continente en décadas pasadas en materia de seguridad nacional.
Caracas no busca bomba atómica
En otro orden, Chávez negó en Bolivia que su país esté construyendo una bomba atómica o enviando uranio a Irán, y calificó las versiones en ese sentido como una campaña de difamación para evitar el desarrollo de los países que están en contra de EU. “Venezuela jamás hará una bomba atómica”, señaló el mandatario.