NUEVA DELHI (EFE y AP).— La discriminada comunidad gay de la India celebró ayer el fallo del Tribunal Superior de Nueva Delhi, que dictaminó que los actos homosexuales no son un delito y que su penalización viola los derechos básicos de la Constitución.En una sentencia de más de 100 páginas, los magistrados apelaron al espíritu de igualdad que “tan apasionadamente” defendió el primer jefe de gobierno de la India independiente, Jawaharlal Nehru, para echar por tierra las provisiones legales contra la homosexualidad en la capital.
“Declaramos que el artículo 377 del Código Penal, al penalizar actos sexuales consentidos entre adultos, viola los artículos 14, 15 y 21 de la Constitución”, reza el fallo, recogido por las agencias indias.
El artículo 377 del Código Penal criminaliza los actos sexuales “contra natura”, una ambigüedad que ha afectado a los homosexuales e incluso ha llevado a los tribunales indios a castigar casos de sexo oral heterosexual en público.
La sentencia no significa que el artículo quede derogado —algo que corresponde al Parlamento—, pero sienta jurisprudencia sobre la penalización de la homosexualidad. Y aunque sólo aplica en la capital, la decisión podría traer más libertad a los gays en un país profundamente conservador.
El tribunal de Nueva Delhi aclaró que su veredicto tendrá validez legal hasta que el gobierno se decida a aprobar una enmienda. “No debe olvidarse que la discriminación es la antítesis de la igualdad y que es el reconocimiento de la igualdad lo que promueve la dignidad de cada individuo”, aseguraron los magistrados. Sin embargo, dejaron claro que el polémico artículo 377 continuará vigente para las prácticas sexuales no consentidas o con menores.
Organizaciones de defensa de los derechos de los homosexuales de India se felicitaron por el fallo, que llega tras un largo proceso judicial iniciado en 2001, año en el que varios colectivos recurrieron a la justicia para forzar la enmienda de esa provisión legal, heredada del Imperio británico.
“Es tiempo de celebración para nosotros. Hemos esperado durante años la llegada de este día”, dijo Anjali Gopalan, miembro de la ONG Naz Foundation, una de las organizaciones demandantes. En cambio, líderes religiosos criticaron la medida.