SAN JOSÉ.— Perseguido por tenebrosos regímenes militares
dictatoriales, odiado por poderes económicos oligarcas y alabado por
mayorías populares desprotegidas, el médico Ramón Custodio López sabe
que la historia de Honduras oscila en un tambaleante ritual de
ilegalidad e institucionalidad.
En su cargo de comisionado
nacional de los Derechos Humanos de Honduras, López es un observador
privilegiado de la crisis que sufre hoy su país.
Todo surgió por
el deseo del presidente hondureño, Manuel Zelaya, de realizar hoy una
“encuesta” para que el pueblo decida si acepta que en la elección
general de noviembre próximo se coloca una urna en la que los
ciudadanos voten si aprueban o no llamar a una asamblea para reformar
la Constitución Política.
El gobernante busca reelegirse —opción
cerrada en la Carta Magna vigente—, aunque fallos judiciales declararon
que la encuesta es ilegal y no es de acatamiento obligatorio ni
vinculante, pues los comicios deben ser organizados por el poder
electoral y no por el gobierno. En una entrevista con este diario,
López desnuda el escenario hondureño.
¿Qué pasa hoy en Honduras?
La
manipulación del Poder Ejecutivo, que trata de confrontarnos a los
hondureños entre los que están a favor de la consulta al pueblo con el
procedimiento (encuesta) que propone el presidente, que es una urna
improvisada para hoy, y el que ya está definido con el referendo y el
plebiscito.
Con ese plebiscito se acaba el problema, pero el
presidente exige que se cree una urna especial, a manera de encuesta,
este domingo para que se ordene la instalación de una cuarta urna
(junto a las de presidente, legisladores y munícipes) en las elecciones
de noviembre. Esa cuarta urna es prácticamente ignorar la Constitución.
¿Cómo evalúa la actitud de la cúpula castrense?
Hay
un acatamiento y obediencia completa de las Fuerzas Armadas. El Jefe
del Estado Mayor Conjunto (general Romeo Vásquez) recibió órdenes
directas del presidente para colaborar en la instalación de las 15 mil
urnas este domingo y él le dijo que era una orden ilegal que no podía
cumplir. (Zelaya) inmediatamente trató de removerlo de su cargo. La Ley
Orgánica de las Fuerzas Armadas contempla causales de relevo de mando,
pero ninguna de ellas tenía aplicación. La orden del presidente fue
suspendida (el jueves) por una sentencia de la Sala de lo
Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.
¿Teme que haya un golpe de Estado en Honduras, como advirtió la Organización de Estados Americanos?
El
propio presidente es el que está atentando contra la constitucionalidad
de Honduras con sus acciones de desobediencia a los tribunales
competentes y emitiendo órdenes ilegales. Su poder de manipulación
llega a tanto, que la OEA, no sé si consciente o inconscientemente, se
ha dejado inducir en este error. La intervención de la OEA es
desafortunada y atenta contra el principio de autodeterminación del
pueblo hondureño.
¿Por qué recomendó no hacer bulto este domingo?
Porque
aunque la gente vaya a votar “no”, si acude en forma masiva a los
centros de votación es un golpe de propaganda del presidente. Pido que
la gente permanezca en su casa.