BAGDAD (Agencias).— Una bomba causó la muerte el miércoles a 72 personas en un mercado de la inestable barriada de Ciudad Sadr en el este de Bagdad, informó la policía iraquí.
La explosión ocurrió seis días antes de la fecha en la que las tropas de combate estadounidenses deben retirarse de pueblos y ciudades iraquíes.
Alrededor de 127 personas resultaron heridas en el incidente, que fue uno de los peores ataques ocurrido en Irak este año. Un testigo dijo que la explosión destruyó una parte del mercado donde se vendían aves, incendiando los puestos.
La violencia en Irak ha caído fuertemente durante el último año, pero los militantes aún lanzan letales ataques con bomba que buscan debilitar al gobierno y reiniciar el conflicto sectario.
Raad Latif, dueño de una tienda cerca del lugar donde ocurrió la explosión, dijo que aparentemente la bomba había estado en un remolque atado a un motocicleta.
A pesar de la disminución de los índices generales de violencia, las altas cifras de muertos siguen siendo comunes en Irak. Dos mujeres suicidas con bomba causaron en abril la muerte de 60 personas afuera de un santuario chiíta ubicado en la capital, sólo días antes de que una explosión de autos-bomba provocara la muerte de 51 personas en Ciudad Sadr.
Estos ataques siembran dudas sobre la capacidad de las fuerzas iraquíes, reorganizadas después de ser disueltas por funcionarios de EU en 2003, para combatir solas una persistente insurgencia.
Ciudad Sadr es un bastión de apoyo al clérigo chiíta antiestadounidense Moqtada al-Sadr y su milicia Ejército Mehdi.
Pero durante el último año el Ejército Mehdi ha detenido la mayor parte de sus actividades y las fuerzas del gobierno iraquí han retomado el control del área.
Analistas internacionales dicen que es probable que los ataques se intensifiquen de cara a una elección parlamentaria en enero. El primer ministro iraquí Nuri al-Maliki ha construido su reputación en base a la disminución del derramamiento de sangre y ha alabado el retiro parcial de las tropas estadounidenses.