A partir de hoy lunes tendrán que mostrar un pasaporte, que cuesta 100 dólares, una tarjeta pasaporte, que vale 45 dólares, o un documento especial aprobado por el departamento de Seguridad Nacional.
La medida afectará especialmente a los ciudadanos estadounidenses que residen en zonas fronterizas y que viajan constantemente a México o Canadá para visitar a familiares, por trabajo o de turismo.
Exentos de la medida están los menores de 16 años, que podrán seguir usando certificados de nacimiento o naturalización para reingresar al país, lo mismo que los jóvenes de entre 16 y 18 años en viajes del colegio u organizados por asociaciones sociales, religiosas o deportivas.