Luego del terremoto que sacudió el sistema financiero mundial, de la consabida responsabilidad de los especuladores bursátiles y de los señores de las finanzas con sus grandes fraudes a cuestas, muchos medios de comunicación reorientaron la agenda de sus investigaciones y pusieron en su punto de mira a los grandes corporativos y sus prácticas fraudulentas. “Investigar a los señores del dinero” parece ser la consigna en la prensa mundial, por lo menos mientras dura el sentimiento de culpa por no haber documentado con anticipación sus fechorías.
En este contexto surge un personaje literario que encarna las aspiraciones de los grandes medios de comunicación. Un periodista capaz de desenterrar el lado oscuro del mundo empresarial y evidenciar las prácticas de abuso corporativo. Mikael Blomkvist es la creación de otro periodista, Stieg Larsson, que luego de una vida de reporterismo decidió incursionar en la literatura y darle vida a su alter ego y dotarlo de una portentosa capacidad para investigar a los “titanes” de la nueva economía.
El periodista sueco Stieg Larsson construyó a Mikael Blomkvist basado en su propia experiencia de reportero de investigación. Antes de la trilogía que lo lanzó a la fama —Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire—, Larsson le había dedicado tiempo a varias investigaciones sobre los grupos neonazis de Suecia y a las relaciones de la extrema derecha con los sectores político y financiero. En los años 80 participó en un proyecto para erradicar la violencia denominado Stop the Racism y a mediados de los 90 fundó la revista Expo, en donde fungió como director.
Stieg Larsson murió el 9 de noviembre de 2004 luego de una falla cardiaca cuando tenía apenas 50 años y justo después de haber entregado los tres gruesos tomos de su obra a su editor para ser publicados. La leyenda de Larsson se construyó a raíz de su muerte y del lanzamiento de la trilogía, que se ha convertido en todo un fenómeno de ventas y que en Suecia alcanza los 3 millones de ejemplares vendidos y en Francia más de 1 millón en unos cuantos meses. A México llegó el primer tomo hace algunas semanas.
En los tres libros póstumos de Stieg Larsson, es en donde habita el ahora legendario periodista Mikael Blomkvist, copropietario de la revista Millennium y una especie de súper héroe del periodismo contemporáneo. Blomkvist, según la historia que cuenta Larsson, escribió un libro en contra de los periodistas que en lugar de investigar a los grandes corporativos, se dedican a escribir homenajes y a alabar los “logros” empresariales del sector.
“Mikael Blomkvist se graduó en la Escuela Superior de Periodismo y llevaba gran parte de su vida profesional dedicándose a revelar y denunciar dudosas operaciones, precisamente en el ámbito de la banca y de los negocios”, escribe Larsson en el primer tomo de la trilogía. “Va dando la imagen del típico guardián de la moral, insobornable, que se enfrenta al mundo empresarial. Y como tal le invitan con bastante frecuencia a comentar distintos asuntos en la televisión”, dice de Blomkvist uno de los personajes de la novela.
Stieg Larsson logró representar en el personaje de Mikael Blomkvist el perfil del periodista que encuentra en la redacción de un medio la trinchera para desde ahí atacar la inmoralidad política y empresarial que condujo a la debacle del sistema financiero mundial, un tipo de periodista que hizo falta en las redacciones de los grandes medios de comunicación mucho antes de que estallara la crisis.