MADRID/PARÍS (Agencias).— Una de las peores tormentas que ha azotado a España y el sur de Francia en los últimos años ha dejado ya un saldo de 13 muertos, entre ellos cuatro niños.
En España, nueve personas murieron en las últimas horas como consecuencia del temporal con fuertes vientos que azota gran parte del país y que ha dejado miles de casas sin suministro eléctrico.
El suceso más grave se registró ayer en la localidad de Sant Boi de Llobregat, cerca de Barcelona, donde cuatro niños de entre 9 y 12 años perecieron y otras nueve personas, siete de ellas menores, resultaron heridas por el derrumbe de un centro deportivo debido a los fuertes vientos.
Uno de los heridos se encuentra en estado muy grave, informaron fuentes de los bomberos de la región de Cataluña, donde han fallecido también un hombre y una mujer como consecuencia del temporal.
Una funcionaria del Ministerio del Interior regional dijo que “muchos niños” quedaron atrapados entre los escombros, aunque no dio cifras. Habló bajo la condición de anonimato impuesta por las normas.
La televisora estatal TVE dijo en su boletín noticioso de la tarde que los niños se estaban preparando para jugar en un terreno de béisbol cuando ocurrió el accidente.
El diario local La Vanguardia, citando fuentes anónimas, habló de hasta 16 personas heridas, dos de ellas de gravedad. No aclaró si eran niños o adultos.
Una mujer que dijo que había visto el accidente dijo a TVE que los niños se aprestaban a jugar en el terreno cuando tomaron refugio de la tormenta bajo un techo de metal corrugado en las gradas.
El resto de las víctimas mortales se han registrado en Galicia y Alicante .
Además de los daños personales, el viento, con rachas de hasta 170 kilómetros por hora en algunos puntos, ha causado destrozos en edificios y caídas de árboles y ha obligado a la suspensión de decenas de vuelos, el corte de carreteras y el cierre de puertos.
En la costa del País Vasco, las olas han registrado una medición “hasta ahora no conocida” de 21.5 metros de altura, según fuentes oficiales.
El intenso temporal también azota el suroeste francés, lo que forzó ayer a poner en alerta roja nueve departamentos durante buena parte del día y dejó más de un millón y medio de hogares sin electricidad. Ya van cuatro víctimas mortales.
Los servicios meteorológicos, que califican el temporal de una “amplitud poco común”, reconocen que, desde que existen registros en 1999, nunca habían conocido vientos como los que ayer soplaban en Francia. En la localidad de Perpiñán, al sur del país, se han llegado a medir vientos con una intensidad de 184 kilómetros por hora.
En esa misma ciudad, el aeropuerto ha suspendido sus actividades, como también ocurrió en las localidades de Burdeos y Toulouse, aunque estas últimas vuelven a estar operativas.
Además, el tráfico ferroviario ha quedado sensiblemente perturbado en el sur de Francia como consecuencia de los árboles que han caído sobre las vías y que impiden el tránsito normal.
Un millón 700 mil hogares se quedaron sin electricidad como consecuencia del temporal, ya que los vientos han derribado numerosos postes de alta tensión.