NACIONES UNIDAS/GAZA/MADRID.— El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó anoche, con la abstención de Estados Unidos, una resolución que insta a la declaración de un alto el fuego inmediato en Gaza, la retirada de las tropas israelíes y la entrada sin impedimentos de ayuda humanitaria al territorio palestino.
El documento elaborado por el Reino Unido, en colaboración con Francia y los países árabes, expresa el apoyo de los miembros del organismo de la ONU al plan propuesto por Egipto para lograr una tregua duradera y sostenible entre Israel y Hamas. Fue aprobado por 14 votos contra cero y la abstención estadounidense.
Momentos antes de la resolución, aviones de guerra israelíes lanzaron bombas en zonas de las afueras de la Ciudad de Gaza, el principal centro urbano en el norte del enclave.
Los palestinos enfrentaban condiciones aún más severas en la Franja de Gaza luego que una agencia de ayuda de la ONU suspendiera sus operaciones en la zona, tras la muerte por fuego israelí de dos conductores de uno de sus convoyes.
El ataque israelí fue condenado enérgicamente por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien señaló que el incidente se produjo durante las tres horas de suspensión del fuego anunciada por Israel para la entrada y distribución de ayuda al territorio palestino.
Desde el inicio del conflicto, hace trece días, cuatro empleados locales de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA, por sus siglas en inglés) han sido muertos”, recordó Ban.
“La UNRWA decidió suspender todas sus operaciones en la Franja de Gaza por las crecientes actividades hostiles contra sus premisas y personal”, dijo Adnan Abu Hasna, portavoz deesa agencia con sede en Gaza. La UNRWA entrega comida y otra ayuda a cerca de 750 mil ciudadanos en la franja.
El Ejército israelí investigó el tema durante horas, diciendo luego a la corresponsal en Jerusalén en respuesta a una pregunta sobre las circunstancias de lo sucedido, que “Israel apoya plenamente el trabajo de las distintas organizacios humanitarias en la Franja de Gaza” y está “comprometido a hacer todo lo necesario para que este trabajo continúe”.
El paramédico del Magen David Adom (la Estrella de David Roja) que evacuó a dos palestinos heridos a un hospital israelí, dijo que según soldados en el terreno, había sido un francotirador de Hamas quien abrió fuego hacia el convoy de la agencia de la ONU.
Ayer por la mañana, la sensación era que todo podría complicarse más todavía, al abrirse un segundo frente en la frontera norte de Israel. Temprano cayeron cuatro proyectiles katiusha disparaods desde Líbano en la Galilea israelí. Uno de ellos pegó directamente sobre un asilo de ancianos en la ciudad de Naharia, salvándose la gente dado que estaban casi todos en el comedor.
Dos personas sufrieron heridas leves de esquirlas y 15 fueron atendidas por stress.
La gran pregunta era si se trataba de una provocación de la organización pro iraní Hezbolá, decidida a abrirle a Israel otro frente o de un caso aislado, quizás de alguna organización radical palestina, destinado a expresar solidaridad por la situación en Gaza.
Hezbolá negó haber estado involucrado. Israel respondió a los disparos con fuego de artillería puntuales.
Hamas —así como otros grupos radicales palestinos con sede en Siria— declararon ayer que el plan de Egipto para solucionar la crisis actual “no tiene base válida ya que amenaza a la resistencia y la causa palestina”. Así lo afirmó Khaled Abdel Majid, vocero de los grupos palestinos en Damasco, al finalizar una reunión de los ocho, que incluyó a representantes de Hamas y el Yihad Islámico.
En tanto, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mostró ayer su apoyo y solidaridad al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, con quien se reunió en el Palacio de la Moncloa, y condenó los ataques que pusieron fin a la tregua entre Hamas e Israel.
Desde el estallido del conflicto en Gaza el Ejecutivo español ha expresado en diversas ocasiones su posición crítica con la estrategia de Israel, no sólo porque, a su juicio “no es el camino para una paz duradera”, sino porque en el camino se ven vulnerados los derechos de miles de personas inocentes y, lo más grave, centenares de ellas, incluidos niños, pierden la vida. El presidente español anunció ayer la autorización de una partida de cinco millones de euros, que serán administrados por el personal de ONU que atiende a los refugiados. (Con información de agencias)