WASHINGTON.— El Senado de Estados Unidos inauguró ayer los trabajos de la 111 legislatura en un ambiente de disputa y revuelta. En medio de escenas tan caóticas como inéditas, la mayoría demócrata en la Cámara Alta cerró la puerta en las narices al sucesor de Barack Obama en el escaño senatorial por Illinois.
“Lamento informar que no me dejaron presentar mis credenciales, ni jurar como senador por Illinois”, dijo con aire compungido Roland Burris, el candidato del gobernador por Illinois, Rod Blagojevich, quien ha sido acusado de corrupción por tratar de vender al mejor postor el escaño que dejó vacante Obama en el Senado.
“Consultaré con mis abogados cuál es el siguiente paso”, dijo Burris en tono desafiante tras el humillante episodio que le obligó a dar la cara tras una persecución de los medios de comunicación a las afueras del Capitolio y en medio de una lluvia pertinaz.
El rechazo de la mayoría demócrata a Burris ha supuesto un cierre de filas contra los intentos de Blagojevich de imponer al sucesor de Obama en el Senado. El líder de la mayoría demócrata en la Cámara Alta, Harry Reid, justificó el desaire a Burris con el argumento de que su nombramiento aún no ha sido certificado por el estado de Illinois.
“Hasta que su nombramiento no sea confirmado por el estado no podremos aceptar sus credenciales”, dijo un lacónico Reid, mientras un grupo de guardaespaldas y policías del Capitolio se encargaban de asegurar la retirada de Burris.
La escena, sin precedentes en la historia del Capitolio, se produjo al mismo tiempo que decenas de senadores recién electos juraban sus cargos y daban así inicio de la 111 legislatura, que estará marcada por la entronización de la era Obama. Como presidente saliente del Senado, el vicepresidente Dick Cheney estuvo a cargo de abrir la sesión en la que 32 senadores tomaron juramento tras ganar en los comicios El inicio de la nueva legislatura en Estados Unidos coincidió con la noticia que confirmó la negativa del ex gobernador de Florida, Jeb Bush, a contender en el año 2010 por el escaño senatorial que ha dejado vacante el republicano Mel Martínez.