SAN JOSÉ.— El último conflicto bélico en Centroamérica finalizó en 1996 con un promedio anual de 10 mil caídos desde 1960, pero el narcotráfico mexicano, los asaltos, la agresión doméstica, los linchamientos y las múltiples formas de delincuencia organizada activaron otra guerra que dejó cerca de 14 mil homicidios sólo en 2008.
Aunque la paz se estableció de 1990 a 1996, Centroamérica sigue contando sus muertos por miles, con sus 40 millones de habitantes hundidos en una aguda crisis de inseguridad.
“Los ladrones, asesinos y secuestradores jamás encontrarán la paz, aunque edifiquen cómodas mansiones”, dijo, en una homilía en la Catedral de Tegucigalpa, el cardenal hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga, tras encabezar un ayuno de 40 horas para clamar por el fin de la violencia.
Guatemala registró 250 mil muertos en el conflicto armado de 1960 a 1992, mientras que la guerra de El Salvador, de 1980 a 1992, dejó 75 mil, y las conflagraciones bélicas de Nicaragua (sandinistas frente a somocistas y sandinistas contra antisandinistas) arrojaron un saldo de unas 50 mil bajas mortales, para sumar unas 375 mil personas fallecidas en 36 años en sucesos ligados a la violencia política.
Con 6 mil 268 homicidios en Guatemala, 3 mil 418 en Honduras y 3 mil 175 en El Salvador, el “Triángulo del Norte” fue en 2008 el más violento de Centroamérica. El Salvador observó una reducción, ya que en 2007 contabilizó 3 mil 497, pero aumentaron en Honduras, con 3 mil 262, y en Guatemala, con 5 mil 704, según cifras oficiales.
Nicaragua, con 746 asesinatos en 2007, llevaba 376 en el primer semestre de 2008, mientras que en Panamá, con 444 homicidios en 2007, hubo 378 de enero a agosto de 2008, según los recuentos oficiales. Con épocas de un homicidio diario, en Costa Rica hubo 333 en 2007 y 284 en 2008, para un total regional preliminar de 13 mil 899 el año pasado frente a 13 mil 286 en el periodo previo.
En Guatemala, convertida en los últimos años por las narcomafias mexicanas en una de sus principales bases en la zona, la cúpula policial culpó al narcotráfico por el aumento de los asesinatos.
“El narcotráfico (explica) la diferencia entre las muertes violentas de 2007 y 2008”, admitió el comisionado Rémber Larios, director adjunto de la Policía, en rueda de prensa. “Todas las estrategias y tácticas que estaremos aplicando para 2009 serán para combatir este fenómeno social”, anunció.
Con un promedio de homicidios superior a 36 por cada 100 mil habitantes y altos índices de otras formas de agresión, Centroamérica encabeza “las subregiones más violentas de América Latina y del mundo”, alertó un informe del gobierno de El Salvador sobre el costo económico de la violencia en el istmo en 2008.
La crisis incide “negativamente en el desarrollo humano” y la gobernabilidad del área, añadió. Un índice “normal” es de 0 a 5 homicidios por cada 100 mil habitantes, pero si pasa de 10, advirtió, la sociedad enfrenta una criminalidad “epidémica” que “ya no puede ser tratada por las vías convencionales”.