JERUSALÉN.—En el décimo día del operativo militar israelí contra Hamas en la Franja de Gaza, Europa se hizo presente en la zona para intentar poner fin al fuego y lograr una tregua lo más rápido posible. Especial atención despertó el arribo del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, quien fue precedido por una delegación de la Unión Europea, encabezada por el canciller de la República Checa Karel Schwarzenberg.En la delegación participan también los ministros de Exteriores de Suecia y Francia, además de los encargados de política exterior de la Unión Europea, el enviado especial Javier Solana y también Benita Ferrero-Waldner (comisaria europea de Relaciones Exteriores).
En su primera cita en Jerusalén, con el presidente de Israel, Shimon Peres, Sarkozy declaró: “Siempre consideré la seguridad de Israel como algo primordial y eso no ha cambiado. He condenado abiertamente la agresión de Hamas y el disparo insoportable de misiles hacia la población del sur de Israel. Y aquí quiero hablar como un amigo, de cerca: estoy muy preocupado por la situación. Es necesario fortalecer al presidente de la Autoridad Palestina. ¿Acaso la intervención militar de Israel en Gaza lo fortalece? La respuesta es clara”.
Sarkozy recalcó que “se necesita un alto el fuego humanitario”.
Según analistas políticos, el presidente galo parece confiado en que sus buenas relaciones tanto con Israel como con líderes árabes, pueden ayudarlo a lograr una tregua. “Ningún otro líder ha presentado realmente ninguna iniciativa”, declaró el ministro francés Eric Woerth un día antes de la partida de Sarkozy a la zona, opinando que “es el único capaz de tomar una iniciativa como esta”.
Pero la situación en el terreno que aguardó a los que intentan mediar, continúa siendo sumamente compleja.
“Se terminaron los días en los que Israel se contiene”, declaró la canciller Tzipi Livni en una rueda de prensa con la delegación europea en Jerusalén.