JERUSALÉN.— Nizar Rayyan, uno de los jefes más singulares de Hamas en la Franja de Gaza, fue eliminado ayer por Israel en su casa en el campo de refugiados Jebalya. Rayyan, el líder de más alto nivel ultimado desde el comienzo, el sábado pasado, de la ofensiva militar israelí contra Hamas, era una combinación de dirigente político, militar y religioso.
En el bombardeo sobre su edificio murieron también, según fuentes palestinas, dos de sus esposas y siete de sus hijos. El portavoz del ejército israelí, Avi Beinaiahu, reveló que antes del ataque se llamó por teléfono directamente a la casa de Rayyan para avisar que sería bombardeada, dado que allí había un enorme depósito de armas y explosivos. Pero Rayyan no permitió, según fuentes de seguridad, que nadie saliera del lugar, así que su familia se quedó allí con él. La radio de Hamas confirmó esta versión.
Cientos de partidarios prometieron venganza, mientras los cadáveres cubiertos de sangre eran sacados de entre los escombros. “La sangre del jeque Nizar Rayyan y la sangre de otros mártires jamás será desperdiciada y el enemigo pagará un alto precio por los crímenes que ha cometido”, dijo Ayman Taha, un oficial de Hamas.
En este marco, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, precisó que su país continuará actuando contra Hamas con “puño de hierro” y agregó que espera que se alcancen las metas en Gaza “lo más rápido posible”.
De acuerdo con fuentes de seguridad israelíes, Rayyan era un elemento clave en los batallones armados de Hamas, Izz al Din al-Qassam. Ayer fueron transmitidas numerosas imágenes de Rayyan, uniformado y armado, al frente de células de Al Qassam, para quienes era un incitador. Era catedrático en la Universidad Islámica de Gaza y clérigo en la “mezquita de los mártires” de Jebalya, que preparaba a los atacantes suicidas. En 2001 envió a uno de sus hijos a una misión suicida contra un asentamiento judío.
Mientras tanto, las fuerzas israelíes seguían apostadas en la frontera de Gaza en preparación para una posible invasión terrestre, en medio de crecientes llamados internacionales para un cese al fuego inmediato.
“Creo que aun ahora, tras varios días de la operación, hemos logrado cambios”, dijo la ministra de Relaciones Exteriores de Israel, Tzipi Livni, tras sostener un encuentro con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en París. “Impactamos gran parte de la infraestructura de terror dentro de la Franja de Gaza y determinar si fue suficiente se hará de acuerdo a evaluaciones diarias” agregó.
Livni reiteró el rechazo de Israel a la propuesta francesa de un alto al fuego de 48 horas para permitir la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza: “No hay una crisis humanitaria en la Franja y por ende no hay necesidad de una tregua humanitaria”
Hasta ahora van 410 palestinos muertos y a otros mil 850 heridos. Cerca de una cuarta parte de los que fallecieron eran civiles, según la ONU. En el sexto día de las hostilidades, Israel realizó 60 ataques aéreos sobre Gaza (uno de ellos contra el Parlamento palestino), mientras grupos de palestinos lanzaron más de 40 cohetes y proyectiles de mortero que en parte impactaron en territorio israelí. Además, el gobierno israelí exigió la presencia de observadores internacionales como condición crucial para cualquier tregua futura con los milicianos de la Franja de Gaza. (Con información de Agencias)