WASHINGTON.— El presidente electo, Barack Obama, se declaró ayer “horrorizado” por el escándalo de corrupción que ha puesto en la mira del FBI y del Departamento de Justicia al gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, y rechazó tajantemente cualquier trato o acuerdo para decidir el nombre del candidato a sucederle en el escaño senatorial que dejó vacante el pasado 13 de noviembre.
“Eso habría sido una violación de todo lo que ha representado mi campaña”, aseguró Obama en una rueda de prensa en Chicago que convocó para presentar a su futuro secretario de Salud, Tom Daschle, pero que se convirtió en un acto de defensa de su equipo y de reclamo para exigir por segunda ocasión la renuncia de Blagojevich, quien lo ha desafiado abiertamente al negarse a abandonar su puesto.
“Quisiera dejar clara una cosa: no creo que el gobernador, llegados a este punto, pueda seguir sirviendo de forma efectiva a los ciudadanos de Illinois”, dijo Obama al pedir por segunda ocasión en menos de 48 horas la renuncia de Blagojevich que se ha mostrado renuente a abandonar su puesto.
Obama confió en que la legislatura local podrá encontrar una solución al grave problema que ha sido creado por el gobernador —posiblemente la convocatoria de unas elecciones especiales—, y advirtió que el escaño que ha quedado vacante tras su renuncia como senador “no pertenece a ningún político, ni puede ser objeto de un toma y daca”.
Obama confió en que, al final, la investigación que dirige el FBI, la Fiscalía y el Departamento de Justicia dejarán en claro que su campaña jamás entró en ningún esquema de trato o negociación ilegal con el gobernador Blagojevich para pactar su sucesión en el escaño senatorial
“Tengo toda la confianza del mundo en que nadie de mi equipo ha mantenido acercamientos con la oficina del gobernador sobre el asunto”, insistió Obama al prometer que en los próximos días se reunirán y harán públicos todos los datos sobre posibles contactos de su personal y la oficina del gobernador para demostrar que su gente está libre de toda culpa y responsabilidad.
Bush, atónito por corrupción
En tanto, el presidente saliente, George W. Bush, dijo estar “atónito” por el escándalo de corrupción en torno al gobernador de Illinois. La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, declaró ayer que Bush cree que “se trata de una situación muy grave” .
Al presentar al equipo que encabezarán Daschle, uno de los políticos más influyentes y respetados en el Congreso, y la doctora Jeanne Lambrew, Obama también dijo que “hoy en día tenemos a 45 millones de ciudadanos sin seguro médico de ningún tipo. Y día tras día hemos visto la desgracia de padres que no pueden acceder a un médico para aliviar los males de sus hijos o de personas de la tercera edad que no pueden pagar sus medicamentos. Esto no puede seguir así”.
Daschle será el encargado de impulsar una ambiciosa agenda de reforma al sistema de Salud que necesitará de una inversión de entre 50 mil y 65 mil millones de dólares.
Obama aseguró que hará de la reforma del sistema sanitario una de las prioridades de su gobierno y enfatizó que, pese a la crisis económica, haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que “los costos disparados de la sanidad están castigando a las familias y a las empresas de todo el país”.