eduardo.mora@eluniversal.com.mxLa comunidad internacional debe crear un grupo de contacto de los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y otros países miembros de la OTAN para promover el diálogo entre India y Paquistán, no sólo para resolver la añeja disputa por Cachemira, sino también para ayudar a estabilizar Afganistán.
La propuesta es de los expertos Barnett R. Rubin, director de estudios e investigador de la Universidad de Nueva York, y Ahmed Rashid, periodista paquistaní y autor del reciente libro: Descenso al caos: Estados Unidos y el fracaso de la construcción nacional en Paquistán, Afganistán y Asia Central.
En un ensayo publicado por la edición noviembre/diciembre de la revista Foreign Affairs, titulado Del gran juego a la gran negociación, Rubin y Rashid, uno de los periodistas que mejor conocen la región, plantean que los servicios de inteligencia de India (RAW) y Paquistán (ISI) deben ser convencidos de iniciar un diálogo para explorar si la guerra encubierta que han librado uno contra el otro en los últimos 60 años podría perdonar el territorio de Afganistán.
Proponen establecer un organismo permanente indo-paquistaní (militar y de inteligencia), donde puedan discutirse los desacuerdos. Su idea es reemplazar “el gran juego” —concepto acuñado en el siglo XIX para describir la rivalidad imperialista ruso-británica en el tablero de ajedrez de Asia Central—, por una gran negociación que ponga fin al caos en Afganistán y Paquistán.
“El número de jugadores ha aumentado y la intensidad de la violencia y las amenazas que producen afectan al planeta entero”, advierten, al describir a los países interesados en el conflicto afgano, que incluyen además de EU y miembros de la OTAN, a China, Irán y Rusia.
“El juego ha resultado tan mortal y ha atraído a tantos competidores que ahora se parece menos al tablero de ajedrez y más al deporte ecuestre afgano del buzkashi, con Afganistán como la res muerta disputada por innumerables equipos”, dicen. Como conclusión aconsejan al nuevo gobierno de EU “aprovechar la oportunidad” para “reemplazar el gran juego con un nueva gran negociación para la región”.