BOMBAY, India (Agencias).— Ataques terroristas coordinados golpearon anoche el corazón de Bombay, la ciudad comercial y financiera de India, causando la muerte de al menos 101 personas (seis de ellas extranjeros) y heridas a 287 más, en asaltos con armas automáticas y granadas a dos hoteles de cinco estrellas, la principal estación de trenes, un cine, un hospital y una cafetería frecuentada por turistas.
Soldados indios ingresaron en la madrugada del jueves a los dos hoteles de cinco estrellas, el Taj Mahal Palace y el Oberoi Trident, donde los agresores tenían a más de 100 rehenes, informó la televisión local. La policía dijo que había dado muerte a tiros a cuatro hombres armados y que había detenido a nueve sospechosos. También informó que los terroristas llegaron en botes. Al cierre de esta edición, la situación era “grave” y no estaba controlada, según el jefe del gobierno regional, Vilasrao Deshmukh.
A Bombay, en cuyo centro se impuso el toque de queda, fueron enviados 200 comandos de élite.
Un grupo poco conocido autodenominado los Mujaidines del Deccan se adjudicó la autoría de los atentados, en mensajes de correo electrónico enviados a medios indios. El motivo de los ataques no estaba claro de inmediato, pero Bombay ha sido blanco frecuente de ataques terroristas atribuidos a extremistas islámicos.
La BBC comentó en su página online que los ataques han ocurrido en medio de elecciones en varios estados de India, incluyendo la disputada Cachemira.
Testigos dijeron que se escucharon disparos y explosiones en el hotel Taj Mahal y que desde el lugar se elevaban grandes columnas de humo. También se produjeron explosiones en el hotel Oberoi y un incendio en un hospital en el que los atacantes fueron rodeados. “Los terroristas nos están arrojando granadas desde el techo del Taj y tratan de impedirnos entrar”, dijo el inspector de policía, Ashok Patil.
“Creo que buscaban extranjeros porque preguntaban por gente con pasaportes británicos y estadounidenses”, dijo Rakesh Patel, un testigo y empresario británico que vive en Hong Kong y estaba hospedado en el hotel Taj Mahal. “Tenían bombas”, dijo. “Llegaron desde el restaurante y nos llevaron por las escaleras”, destacó el testigo a la cadena de televisión NDTV, antes de agregar que eran jóvenes de unos 20 o 25 años y que tenían dos armas. Horas después de los ataques, partes del hotel Taj Mahal, cerca de la famosa Puerta de India, seguían en llamas. Los bomberos rescataban a los turistas a través de las ventanas.
En el Oberoi, hotel donde tenía previsto alojarse la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, de visita en India, se hallan aún tres españoles que formaban parte de una misión comercial.
Los terroristas entraron en el hotel cuando Aguirre y su delegación iba a registrarse y la presidenta de la Comunidad pudo ser evacuada.
Aguirre se trasladó al aeropuerto internacional de Bombay y volaba con destino a Madrid vía Zurich, según informaron en Madrid fuentes del Ministerio de Exteriores.
Durante el ataque contra el hotel Taj Mahal murió el jefe de la brigada antiterrorista de Bombay, Hemant Karkare, mientras que otros ocho policías perdieron la vida en otros enfrentamientos registrados en distintos puntos de la ciudad, según informó la agencia IANS.
El atentado múltiple, que incluyó bombas, fue condenado de inmediato por líderes y gobernantes en todo el mundo. El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que “estos ataques coordinados contra civiles inocentes demuestran la amenaza grave y urgente del terrorismo”.
Brooke Anderson, portavoz del jefe de Seguridad Nacional en el equipo de transición de Obama, dijo que éste piensa que Estados Unidos “debe continuar fortaleciendo su alianza con India y con los demás países del mundo para erradicar y destruir las redes terroristas”.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se sumó a la condena expresada por Estados Unidos, España, México, Reino Unido y otros países.