NUEVA YORK.— A la misma fecha el año pasado, Kathy Johnson y su esposo viajaron a Londres y a París, donde sin pensarlo demasiado ella gastó unos 2 mil dólares en una reluciente cartera roja Louis Vuitton y un colgante que hacía juego.
Este año Johnson, quien dirige una firma de asesoramiento tecnológico con su esposo en la zona de la bahía de San Francisco, está reciclando viejos vestidos para ahorrar dinero.
“Pienso que tal vez me meta en el vestido del año pasado y nadie se dará cuenta, y sólo lo usaré con otros accesorios”, afirmó Johnson, quien debe ir a varias fiestas este año. “Trato de que tenga más que ver con lo que necesito a diario, en lugar de gastar una cantidad de dinero en algo que sólo usaré una o dos veces”, aseveró.
Es probable que la lógica de Kathy Johnson se repita por todo el país esta temporada, mientras los consumidores de Estados Unidos recortan gastos en medio de la peor crisis financiera desde la Gran Depresión.
Esas son noticias terribles para las tiendas departamentales, boutiques y fabricantes de indumentaria, quienes tienden a percibir un estímulo cuando algunas mujeres derrochan en prendas para las fiestas corporativas y celebraciones de año nuevo.
Las cadenas minoristas de Estados Unidos acaban de contabilizar los peores resultados en ventas de octubre en más de tres décadas, dando lugar a que el Consejo Internacional de Centros Comerciales recorte sus ya lúgubres pronósticos para sus ventas de la temporada de fiestas.
Ahora el organismo espera que las ventas de noviembre y diciembre aumenten 1%, de un prospecto anterior de 1.7%.
Además, un estudio reciente realizado por la firma de investigaciones ejecutivas Battalia Winston Amrop halló que un quinto de los comercios de EU no van a realizar fiestas de fin de año, despidiendo efectivamente los “pequeños vestidos negros” de las mujeres.
Eso podría golpear a tiendas departamentales como Nordstrom y Macy’s, que ya están luchando con pronunciadas caídas en las ventas mensuales.
“Pienso que a los consumidores les va a costar mucho comprar cualquier cosa”, dijo Wendy Liebmann, directora ejecutiva de la firma consultora WSL Strategic Retail, que sondea las tendencias de consumo.
En lo que a ella respecta, Liebmann supuso que sentirá la necesidad de festejar durante esta deprimente temporada de fiestas. “Sin embargo hay un rincón de un muy maravilloso ropero que tengo que tiene cosas absolutamente fabulosas dentro y que no he usado durante un tiempo”, indicó Liebmann.