SAN JOSÉ.— Con dos muertos a balazos, al menos cinco heridos, violencia
callejera, denuncias de fraude e impugnaciones, Nicaragua parecía
dirigirse ayer a un nuevo y fuerte choque político, luego de que la
oposición nicaragüense desconociera el anuncio del Consejo Supremo
Electoral (CSE) de que el gobernante Frente Sandinista de Liberación
Nacional (FSLN) ganó los comicios municipales del domingo anterior.
“Nadie tiene miedo ante los atropellos ni ante los orteguistas”, alertó
Eduardo Montealegre, candidato de la opositora Alianza Partido Liberal
Constitucionalista (Alianza-PLC) a la alcaldía de Managua, en una
multitudinaria marcha en la capital para acusar al presidente Daniel
Ortega y al FSLN por el “intento de fraude”.
“El pueblo ya no soporta los abusos de poder de Ortega”, reclamó.
Pero el Frente no cedió y aseguró ayer en la tarde en sus medios de
prensa que obtuvo una “desahogada” y “cómoda victoria” y que sus
candidatos encabezan en 12 de 16 capitales departamentales en disputa,
como Managua, a la que gobierna hace casi ocho años. El FSLN “aplasta a
la derecha”, proclamó el partido de gobierno, al rechazar las denuncias
de fraude.
El CSE aseguró ayer que de 146 municipios en pugna, y tras escrutar
82.99% de las 11 mil 808 mesas, el FSLN venció en 94 alcaldías
—incluida Managua— y la Alianza en 46. Otros partidos pequeños ganaban
en algunos municipios.
El Consejo precisó que en Managua, y después de contar los sufragios
de 66.5% de juntas, el ex triple campeón mundial de boxeo, Alexis
Argüello, candidato del FSLN, recibió 51.88% de los votos, mientras que
Montealegre logró 45.84%.
La Alianza calificó el anuncio del CSE sobre la ventaja del FSLN como “un asesinato contra la democracia”.
En rueda de prensa, Montealegre y el ex presidente Arnoldo Alemán
(1997-2003) dijeron que desconocerán los resultados del Consejo si no
se les muestra cada acta de conteo de votos y alegaron que hubo fraude
y numerosas irregularidades. Montealegre adujo que derrotó a Argüello
con más de 51% de los votos.
La tensión política se agravó luego de que un fiscal liberal y una
mujer murieran a balazos en un choque callejero entre sandinistas y
liberales en la capital.
Una caravana de la Alianza que desfilaba en el sur de Managua para
reclamar la victoria y rechazar el “intento de fraude”, se enfrentó a
sandinistas a piedras y palos en un pleito en el que hubo disparos con
armas de fuego y que dejó dos muertos y por lo menos cinco heridos.
Según distintas fuentes, tres heridos de bala fueron llevados a
hospitales capitalinos. La Policía de Nicaragua, que no confirmaba
todavía las muertes, comenzó a investigar lo sucedido, ya que, al
parecer, los hechos se registraron sin que hubiera intervención
policial para controlar la violenta situación callejera.