eduardo.mora@eluniversal.com.mxEntre todas las promesas que ha hecho Barack Obama, una importa especialmente a sus hijas Sasha y Malia, de 7 y 10 años respectivamente. En su discurso de aceptación de la victoria, una notable pieza de oratoria que delineó el sueño logrado por la democracia estadounidense, el presidente electo dijo: “Sasha y Malia, las quiero más de lo que pueden imaginar. Se han ganado el nuevo cachorro que llegará con nosotros a la Casa Blanca”.
Fue un compromiso de Obama ante 200 mil personas que lo aclamaron el martes por la noche en el Grant Park de Chicago, en la apertura de una nueva era en la historia de Estados Unidos, con la elección del primer presidente negro en la Casa Blanca.
Ayer en su primera conferencia de prensa, Obama comentó en broma que lo del perro “es una cuestión crucial”, al admitir que el tema acaparó la atención en su página de Internet. “Tenemos dos criterios de selección que deben ser conciliados. Uno es que Malia es alérgica, así es que el perro tiene que ser hipoalergénico. De otro lado, nos gustaría que fuera un perro adoptado, de esos que han sido abandonados pero, obviamente, hay muchos perros de este tipo que son cruzados, como yo”, explicó.
Sociedades protectoras de animales, habían urgido al ahora presidente electo y a su esposa Michelle a adoptar un perro de un albergue, en lugar de comprar un golden retriever, como pensaban, para recompensar la paciencia de sus hijas durante la campaña por la presidencia.
PETA (siglas en inglés de Gente a favor del trato ético a los animales) había advertido a los Obama que comprar un perro era un acto elitista y la Sociedad de los Mejores Amigos de los Animales (http://www.bestfriends.org/), descrita como el mayor santuario para animales abandonados en EU, recolectó 50 mil firmas para persuadirlos de que lo correcto era adoptar un perro sin dueño.
Tras la intensa campaña en favor de la adopción del perro presidencial, Michelle anunció un mes atrás, en el programa The Entertainment Tonight que su familia tendría un perro rescatado, en lugar de comprarlo, una vez que la elección concluyera. Las organizaciones protectoras de animales consideraron que la decisión de los Obama estimularía a otras personas a adoptar animales abandonados.
La Sociedad Humana de Estados Unidos (HSUS por sus siglas en inglés) agradeció en su página web (http://www.groupcard.com/c/ObamaDog), a la familia Obama su decisión de adoptar a su primera mascota.
Si los Obama cumplen su promesa, habrán cambiado también el estilo de los first dogs, que por el interés que despiertan tienen un museo en Washington. Así, subrayando los nuevos tiempos, un perro callejero llegará a la mansión de la avenida Pennsylvania que ahora ocupan Barney y Miss Beazley, los terrier escocés de George y Laura Bush.
Barney, por cierto, se portó mal el jueves, pues mordió ligeramente en un dedo al reportero de la agencia Reuters, Joe Decker, quien trató de acariciarlo. “No sé qué desencadenó la mordida. Quizás fue la derrota republicana del martes por la noche, el hecho de que vaya a ser sustituido como primer perro o que debí comer tocino en el desayuno”, dijo Decker con sentido del humor. El video del incidente puede verse en youtube: http://es.youtube.com/watch?v=yZom8iqPu6Y.