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La crisis económica definirá la elección presidencial del 4 de noviembre próximo en Estados Unidos, ya que los ciudadanos “votarán con el bolsillo”, auguran expertos. Republicanos y demócratas voltean hoy hacia México, ya que los cerca de 800 mil estadounidenses que radican en nuestro país y casi 2 millones de mexicanos con doble nacionalidad, podrán marcar la diferencia en las urnas.
José Luis Valdés Ugalde, del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN), asegura que el impacto de la recesión llevará a los estadounidenses —en la votación que ya está en curso—, a elegir como presidente al candidato que perciban con el liderazgo para recuperar la estabilidad financiera, a quien presente la mejor propuesta económica.
“El triunfo no será por el voto del miedo del pasado, no estará determinado por el tema de la guerra, la migración o el racismo, sino por el bolsillo del electorado”, afirma el experto, quien dice que será crucial la estrategia que adopten el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain.
En entrevista con EL UNIVERSAL, José Luis Valdés Ugalde considera que la reacción de Obama ante el crack financiero y frente a la proximidad de la votación nacional, le da una ventaja que literalmente lo “blanqueará”.
Explica que mientras la campaña de McCain se ha enfocado en atacar la imagen del demócrata, Obama ha ofrecido al electorado recuperar los ahorros, los empleos y el sistema financiero, lo que puede inclinar la balanza en su favor.
Aunque Larry Rubin, representante para México y América Latina del Partido Republicano, asegura que la crisis no afectará a McCain, a pesar de que ésta se adjudica a la política del presidente George Bush.
Recuerda que ante el crack financiero mundial , McCain suspendió su campaña para trabajar con el Congreso, “lo vio tan importante que dijo: la campaña viene segundo, primero es el país. Esa es la señal que buscamos en cualquier gobernante, que anteponga a sus intereses particulares, después de un impacto tan importante como es el económico”.
Señala que su candidato, al apoyar el rescate financiero de 700 mil millones de dólares que solicitó el poder Ejecutivo estadounidense, propuso que 300 mil millones se destinen a recuperar hipotecas problemáticas, “que se vaya directamente a la población estadounidense”.
—¿Por la crisis habrá un voto de castigo o de miedo, impactará el resultado final de las elecciones?
—No lo sentimos así, el electorado entiende la importancia del tema económico. Va a poder ver que el senador McCain y la gobernadora Sarah Palin ofrecen la continuidad de proyectos de la magnitud como el que se acaba de iniciar de 700 mil millones de dólares.
Ambos coinciden en señalar que hay que hacer cambios radicales; pero eso demuestra un problema mayor en Washington, que no es aislado, sino que conlleva a un Congreso demócrata que no ha apoyado muchas de las iniciativas.
Para los demócratas, la crisis ha aumentado la ventaja de Obama en la carrera hacia la Casa Blanca, a partir de su proyecto económico.
Steve Lucero, presidente del grupo Jóvenes Demócratas en México, sostiene que la propuesta beneficia a todos los sectores.
“Es completo, está bien distribuido entre beneficios fiscales, más inversión, préstamos, además de fomentar el empleo, mientras McCain apuesta al aumento de impuestos y apoyo a los bancos”, dijo.
Lucero no duda que “el voto para Obama va ir aumentando a raíz de la crisis, yo no diría que será de venganza ni de temor, sino que la gente por fin está reconociendo que la política de Bush y el apoyo de su partido no es para la gente, ha sido muy enfocado en temas que no tenían nada que ver con el país”.
Frente a este panorama, el republicano y el demócrata mantienen una intensa campaña en nuestro país, donde un electorado de casi 3 millones de personas —reconocen Rubin y Lucero—, podrían sumar votos y definir la elección en estados como Nuevo México, Ohio, Colorado y Florida, siendo este último en el que durante los comicios de 2000, los demócratas perdieron por 700 votos que no llegaron de México.