BEIJING (Agencias).— Las tiendas y cafeterías de China se están deshaciendo de sus partidas de leche, después de que la semana pasada se desvelara el escándalo de leche adulterada, que se ha cobrado la vida de al menos cuatro bebés y ha intoxicado a más de seis mil, de los que 158 padecen fallo renal grave.En este marco, el gobierno chino planea controlar la industria lechera del país por completo, según un comunicado que publicó ayer el Consejo Estatal tras una sesión extraordinaria.
Se les pide a las autoridades locales que lleven a cabo cambios fundamentales en el mercado de lácteos y de productos provenientes de lecherías. Asimismo se debe asegurar el suministro de suficientes productos nacionales, informó la agencia oficial de noticias Xinhua.
Los 200 establecimientos de la multinacional de cafeterías Starbucks en China ofrecen leche de soya en lugar de la habitual de vaca, de la marca Mengniu, una de las mayores del país y que figura entre las 22 empresas implicadas en la adulteración de leche en polvo y líquida con el químico melamina.
“Pese a que la leche que recibimos de Mengniu no está incluida en los lotes contaminados, debido a la grave naturaleza de esta situación, Starbucks ha decidido de forma voluntaria retirar los productos hasta nuevo aviso”, señaló la firma, citada ayer por el diario independiente South China Morning Post.
Las principales marcas implicadas, como Mengniu, Yili, Sanlu y la shanghainesa Guangming (Bright Dairy, que hasta el año pasado pertenecía a Danone), han emitido comunicados invitando a los consumidores a devolver los productos con los que no están satisfechos, incluso los no contaminados.