ISLAMABAD.— Un camión cargado de explosivos estalló ayer a la entrada del hotel Marriott, en la capital paquistaní, dejando al menos 60 muertos, incluyendo varios extranjeros, y más de 250 heridos, según fuentes de seguridad.
El ataque, uno de los peores actos de terrorismo en la historia de Paquistán, se produjo a unos metros de la casa del primer ministro, donde los líderes de gobierno estaban cenando, tras un discurso del presidente al Parlamento.
Un testigo declaró al canal Geo News que un coche se detuvo cerca de la barrera de seguridad de la entrada principal del hotel, una persona bajó del vehículo y advirtió a los guardias que tenían tres minutos para abandonar el lugar.
Luego, el hombre se fue en el coche y pocos minutos después un camión atravesó la valla de seguridad. Aparentemente, una explosión menor hizo estallar a su vez otros explosivos, que causaron la detonación que dejó en el lugar un cráter de unos nueve metros de profundidad.
La reacción del mandatario, Asif Alí Zardari, fue inmediata. “El terrorismo es una epidemia, un cáncer que eliminaremos a toda costa”, aseguró en un mensaje televisado. El gobierno decretó estado de alerta en todo el país.
La cifra de muertos podría crecer, pues hasta el cierre de esta edición había reportes de personas aún atrapadas en el hotel, de seis pisos, uno de los sitios de reunión favoritos entre extranjeros y paquistaníes influyentes, en el corazón de la capital.
Según testigos, guardias de seguridad que estaban a las puertas del hotel quedaron enterrados bajo un montón de escombros. Edificios cercanos resultaron dañados.
La agencia EFE indicó que entre los heridos extranjeros había al menos cuatro alemanes, tres estadounidenses, dos británicos y un diplomático danés. Pero un vocero de la embajada de EU dijo no estar en posibilidad de confirmar si entre los muertos o heridos había connacionales.
Además, la agencia señaló que una fuente diplomática le aseguró que uno de los heridos era salvadoreño, pero distintos representantes de embajadas latinoamericanas dijeron no tener constancia de víctimas de la región. Según el canal de noticias Aaj, entre los muertos había siete extranjeros, aunque no aclaró las nacionalidades.
El presidente George W. Bush condenó enérgicamente el atentado que, dijo, es “un recordatorio de la continua amenaza que afrontan Paquistán, EU y todos los que luchan contra el extremismo violento”. En un comunicado, la Cancillería de México reiteró el más firme rechazo del país “a la comisión de actos violentos como medida de expresión, cualquiera que sea su fundamento”.
El atentado de ayer fue el más mortal de que se tenga memoria en la vigilada Islamabad, y pudo haber sido organizado para coincidir con el primer discurso de Zardari ante el Parlamento desde que fue elegido, hace dos semanas. Zardari se ha comprometido a acabar con el extremismo y a impedir que terroristas usen suelo paquistaní para atacar otros países. Pero el ataque también pudo ser una represalia por las recientes operaciones militares en la zona tribal de Bajaur y en la adyacente Swat, donde murieron, según reportes, decenas de extremistas. Hasta ahora nadie se ha adjudicado la responsabilidad por lo sucedido. (Con información de agencias)