BUENOS AIRES.— El presidente Evo Morales y los prefectos autonómicos les regalaron a los bolivianos la mejor foto de los últimos años. Todos alrededor de la mesa en el inicio de las negociaciones para alcanzar un acuerdo que deje atrás la crisis política, a la que todos llegaron con una manifiesta “muy buena voluntad de sellar un pacto”.
Morales pidió a sus interlocutores “lograr acuerdos en cuatro o cinco días” en las reuniones divididas en tres tópicos: “la de la nueva Constitución revisando el capítulo de las autonomías que dé lugar al referéndum constitucional; el destino del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y la designación de las autoridades del Congreso Nacional”, según lo adelantó el portavoz presidencial, Iván Canelas.
Durante casi cuatro horas el jefe de Estado y los prefectos discutieron los primeros puntos de la agenda en la ciudad de Cochabamba, donde centenares de militantes del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) acampan a la espera de resultados.
De la reunión en que participaron las autoridades parlamentarias y ministros, también formaron parte las iglesias católica, metodista y evangélica, la comisión de Unasur con Juan Gabriel Valdez a la cabeza, la OEA y la ONU. Desde hoy, el jefe de Estado estará ausente de las reuniones ya que iniciará una visita oficial a Panamá, donde será recibido por su par, Martín Torrijos. No sin antes dejar en el país la foto más esperada: la del diálogo.