WASHINGTON (Agencias).— Los ecos de la Gran Depresión llegaron ayer a la campaña por la Presidencia de Estados Unidos y, mientras los republicanos insistían en que las bases económicas son fuertes, los demócratas responsabilizaban a la actual administración de la crisis financiera que se vive en el país.
“Esta mañana nos despertamos con la noticia del desastre financiero —la quiebra de Lehman Brothers y la venta de Merrill Lynch— y él (John McCain) dice que las bases de la economía son fuertes. Senador McCain, ¿de qué economía habla?”, inquirió el candidato demócrata Barack Obama, quien describió la situación actual “como la crisis financiera más seria desde la Gran Depresión de la década de 1930”.
A sabiendas de que la economía es el asunto que más preocupa a los estadounidenses, Obama no desaprovechó la oportunidad para vincular las políticas económicas de McCain con las del gobierno de George W. Bush. “No culpo al senador John McCain por los problemas actuales, pero sí a la filosofía económica que él defiende, la misma que hemos soportado estos ocho años, una que dice que debemos dar más y más a los que más tienen y tener fe en que la prosperidad alcanzará para todos. Este país no puede darse el lujo de aguantar otros cuatro años más de una filosofía fallida”.
McCain reconoció que el país vive “tiempos difíciles”, pero pidió a los estadounidenses no caer en el pánico. Insistió en que no rescatar a Lehman con el dinero de los contribuyentes fue una buena decisión. El senador por Arizona prometió llevar “transparencia y responsabilidad a Wall Street” y difundió un nuevo anuncio, titulado Crisis, donde asegura que “sólo aquellos reformistas comprobados, como John McCain y Sarah Palin” pueden resolver la situación económica por la que atraviesa EU.
La más reciente encuesta de CNN revela que si los problemas económicos siguen dominando las noticias, ello podría beneficiar a Obama, pues 52% de los electores considera que éste daría un mejor manejo a los asuntos económicos, contra 44% que opina lo mismo de su rival.