elmundo@eluniversal.com.mxJohn McCain, el aspirante republicano a la Casa Blanca, tiene una debilidad: su falta de atracción con la derecha religiosa, que es un bloque clave de la base republicana, según analistas.
En las primarias ya se demostró que a los evangélicos estadounidenses no les hace gracia el senador de Arizona, pues apoyaron mayoritariamente a su rival Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas y ex pastor batista.
Aunque la mayoría de los evangélicos (61%) apoya a McCain frente a su rival demócrata Barack Obama (25%), aún está por debajo del apoyo obtenido por el presidente George W. Bush en 2004, según una encuesta del Foro Pew sobre Religión: 69%.
“McCain motiva a los evangélicos al darle duro a Obama”, dijo hace unos días a la agencia EFE John Fortier, un experto del Instituto de Empresa Estadounidense, un centro conservador.
Los grupos conservadores han acogido bien a Sarah Palin, la compañera de fórmula de McCain, porque ella es una ardiente antiabortista. También espera atraer el voto femenino con ella.