DENVER, Colorado.— Hillary Clinton no defraudó ayer a una familia demócrata en pos del grial de la unidad interna, con un discurso en el que llamó a la reunificación del partido en torno a la candidatura de Barack Obama y en el que por primera vez pidió cerrarle el paso a las aspiraciones presidenciales del republicano, John McCain en noviembre próximo.“Amigos míos, ha llegado el tiempo de recuperar nuestro país”, dijo Hillary ante una multitud que la aclamó como la presidenta que pudo haber sido y que ayer exigía lealtad y entrega a su antiguo adversario.
“Y ya sea que hayan votado por mí o por Barack, ha llegado el tiempo de unirnos como miembros de un solo partido con un objetivo en común. Estamos en el mismo barco y ninguno de nosotros puede abandonarlo o mantenerse al margen”, aseguró Hillary mientras la estructura del Centro de Convenciones Pepsi se estremecía con los aplausos y el pataleo de aprobación de más de 20 mil asistentes.
“¡Hemos soportado ocho años de liderazgo fallido... Por eso de ninguna manera; de ninguna forma, la opción puede ser John McCain!”.
La esperada comparecencia de Hillary, cuyo mensaje en favor de la unidad podría marcar la diferencia entre la victoria y la derrota de Obama en las presidenciales de noviembre próximo, intentó así sofocar los rescoldos de una revuelta de incondicionales clintonistas que hoy daba sus últimos coletazos. “Necesitamos a Barack Obama y a Joe Biden (su candidato a vicepresidente) para restaurar el sueño americano”, dijo Clinton.
“Y nadie puede dudar tampoco que si Obama es electo, su esposa Michelle será una estupenda primera dama”, añadió para tratar de ahuyentar los rumores de una vieja animosidad entre ambas mujeres. Con los ecos de algunas protestas aisladas de delegadas que llegaron de distintos estados para manifestar su rechazo contra lo que consideran un “robo” y un “fraude” de Obama contra su candidata, Hillary se empleó a fondo para no dejar asomo de duda sobre su lealtad: “¡Barack Obama es mi candidato y tiene que ser nuestro presidente!”.
Al final de su discurso, Hillary dijo contundente: “Ése es nuestro deber, construir un futuro brillante, enseñar a nuestros hijos que en Estados Unidos no hay barrera demasiado grande, ni techo demasiado alto para los que nos esforzamos duro y seguimos adelante y tenemos fe en Dios y en nuestro país y en nosotros mismos. Demócratas, esa es nuestra misión. Elijamos a Barack Obama”.
El temor a un fallido proceso de reunificación obligaba así a la campaña a trabajar a marchas forzadas para transmitir la imagen de unidad que ha pasado por un discurso de Hillary sin fisuras y en favor de Obama que, hoy miércoles, será reforzado con la aparición del ex presidente Bill Clinton, quien promete uno de los discursos más contundentes en favor de hombre que descabalgó de sus aspiraciones presidenciales a su esposa.
“Yo sé que Bill Clinton se empleará mañana a fondo para impulsar a todos los demócratas como un solo hombre detrás de Barack Obama”, aseguró Joe Lockhart, ex portavoz del presidente Clinton y uno de los hombres más cercanos a la familia. “Bill sabe que lo que está en juego es muy importante y a pesar de haber salido de una campaña de primarias muy intensa tiene muy claro que la mejor opción es Barack Obama”, aseguró.