POTI, Georgia, (Reuters/DPA).— Rusia dijo ayer que sus tropas continuarán patrullando uno de los principales puertos del Mar Negro en Georgia, en un desafío a la demanda occidental de una completa retirada a las posiciones que tenían antes del estallido de los combates por la separatista Osetia del Sur.
Moscú dijo que había respetado un trato de cese el fuego al retirar a la mayor parte de sus fuerzas, pero soldados armados permanecían en el interior de Georgia para realizar lo que el Kremlin ha llamado una operación para preservar la paz.
En la carretera principal que lleva a la localidad portuaria de Poti, alrededor de 20 soldados rusos operaban un punto de control, pero sin detener el tráfico.
El presidente francés Nicolas Sarkozy, que ayudó como intermediario en el cese el fuego en la confrontación de dos semanas, instó ayer al presidente ruso Dmitri Medveded a ordenarle a sus fuerzas que salgan de Poti en una conversación telefónica.
El tono contrastó con la lectura del Kremlin para la misma conversación, al afirmar que Sarkozy había hecho una “positiva evaluación” del retiro ruso.
El conflicto surgió entre el 7 y el 8 de agosto, cuando Georgia intentó recuperar Osetia del Sur, lo que provocó una contraofensiva rusa.
En Moscú, Anatoly Nogovitsyn, subjefe del Estado Mayor ruso, dijo a periodistas que las patrullas están alineadas con el acuerdo mediado por Francia. Moscú insiste en que sus soldados de paz son necesarios para prevenir nuevas muertes.
En contraste, Georgia y sus aliados occidentales dicen que esto le entregará a Moscú el dominio sobre un país que yace sobre una ruta de tránsito de exportaciones energéticas desde el Mar Caspio.
El vocero de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, dijo que Rusia violaría el acuerdo de cese al fuego si ubica puestos de control o instalaciones permanentes en Georgia. Nogovizyn advirtió que si EU vuelve a suministrar armas a Georgia, Rusia incrementará la cifra de soldados de mantenimiento de la paz en Georgia.