MADRID (Agencias).— El piloto del avión de Spanair que el miércoles se estrelló durante el despegue en Madrid recorrió al máximo la pista y durante los instantes que el MD-82 estuvo en vuelo no se produjo ningún tipo de fuego en el aparato, en contra de lo que se había especulado tras el testimonio de algunos testigos, que apuntaron haber visto en llamas el motor izquierdo.
La reconstrucción del fatídico momento la hizo el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, una de las pocas personas que pudo ver el video de la autoridad aeroportuaria (AENA) sobre el accidente, en el que murieron 153 personas.
El piloto abortó un primer intento de despegue debido a un problema mecánico que la aerolínea identificó como un sobrecalentamiento de una toma de aire. En el segundo intento, “el piloto apura al máximo las posibilidades que da la pista y se observa que el avión no toma la altura que en situaciones de normalidad estamos acostumbrados a ver”, señaló Paulino Rivero, presidente regional de las islas Canarias.
El director general de Aviación Civil en España, Manuel Bautista consideró “improbable” que un fallo en uno de los motores haya causado el siniestro. El informe definitivo sobre las causas de la tragedia podría no estar listo hasta dentro de varios meses.