SAN JOSÉ.— En un reflejo de la creciente penetración de los diversos cárteles del narcotráfico de México, el número de mexicanos presos por narcotráfico y “blanqueo” de dinero en los siete países de Centroamérica aumentó de 75 a 102 entre octubre de 2007 y agosto de 2008.
Los datos, entregados a EL UNIVERSAL por la Dirección General de Protección y Asuntos Consulares de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, coinciden con el aumento de la lucha de Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá contra las redes mexicanas del contrabando de cocaína desde Colombia.
También hay nueve mexicanos detenidos por tráfico de personas, falsificación de documentos, estafa, homicidio, robo, dólares falsos y fraude cibernético. Panamá sigue siendo el país de la zona con más mexicanos presos por drogas y “lavado” de dinero, pero la cifra subió de 34 en octubre anterior a 57 en este mes, según el informe.
Por tener una porosa, vasta y selvática frontera con Colombia, extensas costas en el Caribe y el Pacífico y facilidad de comunicación marítima, terrestre y aérea con el norte de América, Panamá se ha consolidado en los últimos años como base de los cárteles mexicanos, con fuertes ramificaciones internas, y en santuario predilecto de distintos bloques narcoguerrilleros colombianos.
“Por la lucha antidrogas en México y Colombia, los narcotraficantes mexicanos se vinieron a territorio panameño, donde está cayendo más cocaína que nunca”, dijo Eduardo Lim Yueng, vocero de la Policía de Panamá. “Este año hemos decomisado 30 toneladas de cocaína y en todos los casos hay mexicanos”, subrayó. Aunque al cártel de Sinaloa, uno de los más peligrosos de México, se le atribuye estar entre los más activos en Centroamérica, fuentes antidrogas dijeron que los demás grupos, como los de Tijuana y del Golfo, tienen estructuras dirigidas por mexicanos.
Las mafias de México sufrieron varios golpes en Centroamérica este mes, con la captura de 11 mexicanos en Panamá, Costa Rica y Honduras y el hallazgo de dos laboratorios para producir millones de pastillas de éxtasis. Pese a que Guatemala es puente y bodega del narcotráfico, la cifra de mexicanos detenidos por narcoactividad bajó de 10 a 6 en 10 meses. Desde abril de este año, el mexicano Daniel Pérez Rojas, alias El Cachetes, jefe de escoltas del cártel del Golfo y jerarca de “Los Zetas”, brazo armado de esa narcomafia, está preso en Guatemala.
“Los ‘narcos’ mexicanos no bajaban antes a Centroamérica, donde se movían los colombianos”, explicó Nery Morales, portavoz del Ministerio de Gobernación de Guatemala. “Pero hay un reacomodo territorial de los cárteles en México, por la lucha contra el narcotráfico en ese país, y los mexicanos ahora están peleándose el dominio de suelo guatemalteco”, subrayó.