WASHINGTON.— Engreído, vanidoso y presuntuoso. Últimamente Barack Obama no deja de cosechar los reclamos de algunos medios y columnistas que no le perdonan su estrella ascendente y su popularidad, especialmente fuera de Estados Unidos. Aparentemente, la luna de miel entre el senador Obama y los medios ha llegado a su fin.
Sin embargo, una mirada más atenta al aparente desencuentro entre Obama y los medios revela que éste parece más estar en relación directa con el inicio de una guerra sucia orquestada desde los cuarteles del Partido Republicano, que ha llegado al extremo de comparar la creciente popularidad de Obama con la de Britney Spears y Paris Hilton, los símbolos de la frivolidad e irresponsabilidad a escala planetaria.
“(Obama) se ha convertido en una gran estrella de la popularidad dentro y fuera de Estados Unidos. ¿Pero podrá asumir la responsabilidad de gobernar al país?”, es la pregunta que ha lanzado la campaña de John McCain a través de un video en YouTube, para ridiculizar a Obama en medio de la multitud que le aclamó en Berlín y tratar de desmitificar y contrarrestar la imagen y popularidad de un candidato demócrata que ha eclipsado a McCain en los medios de comunicación.
“Estoy preparado para los ataques del senador McCain. Ahora dicen que si soy arrogante, que si soy antipatriota. Ese es su estilo. Sólo le cambian el nombre a la víctima, para lanzar los mismos ataques”, fue el acuse de recibo de Obama, durante un multitudinario acto celebrado ayer en la localidad de Springfield, Missouri.
“Pero yo reto al senador McCain a un duelo para hablar en serio de impuestos. Ahora mismo, aquí mismo”, dijo Obama en alusión al anuncio de campaña donde se le presenta como una estrella popular, frívola y vacía que sólo quiere llegar a la Presidencia para elevar los impuestos.
“Yo quiero reducir los impuestos a las familias de clase media, a personas comunes que están trabajando fuertemente y que se apegan a las reglas, mientras el senador McCain quiere proteger a los más ricos”, dijo.
Animado por un auditorio lleno de amas de casa, trabajadores que han perdido sus puestos de trabajo, estudiantes, comerciantes y profesionistas, Obama acusó a McCain de haber respaldado una política económica que ha colocado a millones al borde del desastre, una política temeraria que ha golpeado a las familias de clase media y que continuará si McCain llega a la Casa Blanca.
“Nadie aquí piensa que Bush o McCain tienen una respuesta real para los desafíos que enfrentamos, así que lo que ellos van a tratar de hacer es que ustedes me tengan miedo”, dijo el virtual candidato demócrata en alusión a la guerra sucia que McCain y sus estrategas han comenzado a esparcir a través de los medios, de internet y de las columnas de opinión afines.