BERLÍN.— París, la ciudad mas romántica del mundo, fue escenario ayer de una inédita declaración de amor político realizada ante más de 200 periodistas que participaron en una extraordinaria rueda de prensa protagonizada por el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el aspirante demócrata a la Presidencia de EU, Barack Obama.
Sarkozy, un político conservador y amigo del actual inquilino de la Casa Blanca, tenía reservada una exquisita sorpresa a su ilustre huésped, que el jueves pasado conquistó el corazón de Berlín con un discurso que dejó una profunda huella en Alemania.
“Los franceses aman a los americanos”, dijo Sarkozy al dar la bienvenida a Obama en las escalinatas del Elíseo. “Obama es mi amigo y yo soy el único francés que lo conoce personalmente”, había dicho el mandatario al diario Le Figaro, en un interesado anticipo de lo que sucedería horas más tarde.
Sarkozy, un político que odia no ser protagonista de los grandes eventos, decidió convertirse en el personaje de un guión especial escrito para recibir a Obama y, al mismo tiempo, dejar en el olvido el magnífico mítin político que protagonizó el candidato en Berlín.
“Son los americanos los que elegirán a su presidente, no yo”, dijo Sarkzoy cuando un periodista quiso saber si él apoyaba la candidatura del senador demócrata. “Mucha suerte para Barack Obama. Si él es el elegido, Francia estará muy feliz, pero si no es él, Francia seguirá siendo amiga de EU”, admitió Sarkozy.
Eso no fue todo. Sarkozy dijo que su país seguía con pasión la campaña electoral en EU y confesó que la “aventura” de Obama llega al alma del pueblo francés.
“Uno tiene el derecho de interesarse por un candidato que mira hacia el futuro y no hacia el pasado”, insistió Sarkozy al defender su interesada e inédita apuesta por la candidatura de Obama: “La idea de un EU que desea poner en primera fila la necesidad de escuchar a sus socios, sólo nos puede agradar”.
A nadie extrañó que el presidente galo destacara las “grandes convergencias de puntos de vista” que tiene con Obama, quien hizo el mismo señalamiento y puso como ejemplo el caso particular de Irán.
“Es necesario que el mundo envíe un mensaje muy claro para que Irán ponga fin a su programa nuclear, que reviste una grave amenaza para Israel y para todo el mundo”, dijo Obama. Cuando un periodista quiso saber el estado de salud de las relaciones entre EU y Francia, Obama alabó la gestión de Sarkozy y admitió que “el estadounidense medio ama mucho a los franceses”. Además, dijo que EU debe enviar al menos dos brigadas adicionales a Afganistán y agradeció a Sarkozy su decisión de enviar más tropas a ese país.