WASHINGTON.— Si alguien creía que estos no son buenos tiempos para la sátira política en Estados Unidos, el éxito de un nuevo video que presenta a Barack Obama a lomos de un unicornio y a John McCain a bordo de un tanque de guerra que lo arrasa todo a su paso sugiere todo lo contrario.
Se trata del video Tiempo para un poco de campaña, el éxito del verano de la productora JibJab de los hermanos Evan y Gregg Spiridellis, el azote de la clase política desde 2004, cuando presentaron a los entonces candidatos demócrata y republicano, John Kerry y George W. Bush, enzarzados en un duelo de epítetos e insultos bajo el legendario tema de This is your land.
En esta ocasión, los hermanos Spiridellis no han dudado en presentar al presidente Bush como un vaquero desaprensivo que prepara la mudanza de la Casa Blanca mientras deja tras de sí un panorama calamitoso, con una guerra ruinosa en Irak y un país al borde de la recesión, donde millones han perdido sus casas.
Otros protagonistas de esta exitosa parodia, que se ha disparado a través de internet, son Hillary Clinton, su esposo Bill y el vicepresidente Dick Cheney, todos ellos como personajes del reparto coral que destaca las particularidades de una histórica campaña a la Presidencia de Estados Unidos.
Precisamente, el video no podía restar protagonismo a Hillary Clinton, la aspirante demócrata que al final ha tenido que rendirse ante una estrella ascendente como la de Obama.
La producción de la parodia, plena de color y humor corrosivo, se ha preocupado en destacar además las contradicciones de un sistema electoral que sigue consumiendo enormes cantidades de dinero y que se sustenta en el siempre tambaleante edificio de las lealtades efímeras y el oportunismo craso, donde el presidente Bush ha sido capaz de apoyar la candidatura de McCain, el hombre al que siempre detestó por su tendencia liberal.
Pero, además, tiene el mérito de colocar a Obama en el centro de una parodia, un terreno peliagudo y difícilmente explorado por guionistas y cómicos que se han mostrado remisos a jugar con la imagen de un candidato que es admirado por millones, ante el temor de una avalancha de ataques y recriminaciones.
Precisamente, la difusión de este nuevo video de los hermanos Spiridellis se produce a sólo unas horas del escándalo desatado por la revista The New Yorker, que en su más reciente portada caricaturiza a Obama y a su esposa Michelle como dos terroristas que chocan los puños en señal de buena suerte, mientras una foto de Osama bin Laden cuelga de las paredes y una bandera de Estados Unidos se incinera en la chimenea de la oficina oval.
Obama, a quien muchos políticos —incluidos los Clinton—, han llegado a comparar con el personaje de Bambi, por su discurso pleno de candor y esperanza, se convierte en esta nueva parodia en un personaje de fantasía que monta a lomos de un unicornio para llevar a Estados Unidos a ese idílico lugar del cambio, mientras John McCain narra los horrores sufridos en Vietnam y se proclama como el guerrero que es capaz de conducir a EU a través de un permanente estado de guerra, pero al final muere de un ataque en un hospital.