AUSTRALIA (AP).— El papa Benedicto XVI llegó el domingo a Australia, diciendo que desea usar su visita para encarar la crisis de abusos sexuales de sacerdotes.
Durante el vuelo desde el Vaticano, Benedicto XVI sugirió a los reporteros que él expresaría su pesar por los abusos cometidos por sacerdotes, aunque los grupos de víctimas están exigiendo que el jefe máximo de la Iglesia católica vaya más allá y ofrezca una disculpa formal directa.
El escándalo de abuso de parte del clero es un tema difícil en su primera visita de 10 días del Papa a Australia, durante la cual se unirá al Festival del Día Mundial de la Juventud, que ha atraído a más de 200 mil personas.
Ondeó la mano brevemente hacia la multitud mientras bajó la escalera del avión. En la pista fue recibido por el primer ministro Kevin Rudd y autoridades del gobierno y la Iglesia católica.
Fue trasladado a un centro de descanso en Sydney, donde estará fuera de la vista pública hasta el jueves, cuando iniciará el Festival de la Juventud.
Durante el vuelo, Benedicto XVI le dijo a reporteros que él trabajará por “la sanación y conciliación con las víctimas” de abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos en Australia “así como lo hice en Estados Unidos”.
Los grupos de apoyo a víctimas de abusos de sacerdotes en Australia han exigido una disculpa durante su visita por las agresiones que ellos sufrieron. No es conocido el número exacto de víctimas en Australia, pero los activistas dicen que es de varios miles.