MADRID.— Después de una semana de paro los transportistas de mercancías por carretera españoles decidieron ayer suspender temporalmente la huelga indefinida que han mantenido, para “no ocasionar más perjuicios a la maltrecha economía del sector”, según reconocieron.
Aunque anunciaron una manifestación de protesta por la subida del gasóleo para mañana en Madrid, ya que consideran que “la crisis no se ha cerrado”.
Ayer, centenares de camioneros autónomos decidieron volver a las carreteras pero para protestar, bloqueando las vías como han venido haciendo esta semana. Sin embargo, la Guardia Civil detuvo a más de 500 camioneros en las principales autovías de entradas a la capital, cuyos vehículos iban sin carga “y ellos tenían la clara intención de provocar retenciones”. Lo que no evitó que se produjeran cortes en los principales accesos a Madrid.
Los paros del transporte han dejado tras de sí muchos sectores bloqueados. Lo que explica el hecho de que 80% del transporte de mercancías en España se hace por carretera.
Agricultores, ganaderos, fabricantes y obreros de la construcción han tenido que dejar de trabajar. Y las pérdidas en algunos sectores han sido millonarias. En la alimentación, en el sector lácteo por ejemplo, se calculan unas pérdidas de cerca de 20 millones de euros convirtiéndose en uno de los más perjudicados. En el caso de las pequeñas y medianas empresas, la mayoría ha tenido que tirar el género al no tener espacio para poder almacenarlo.
Otra que se ha visto muy perjudicada es la industria de los automóviles.