BUENOS AIRES.— En lo que terminó siendo la manifestación opositora más importante de los cinco años de la administración Kirchner, las cuatro entidades agropecuarias repartieron ayer duras críticas contra el gobierno ante más de 300 mil personas congregadas en Rosario, 300 kilómetros al norte de aquí.
Afectados por la crispación política, los argentinos celebraron ayer un día de la independencia con dos actos. El oficial, con la presidenta Cristina Kirchner en la norteña provincia de Salta, donde destacó que “recuperamos el país que nos habían robado” y el de Rosario, donde los productores amenazaron con nuevas medidas si el gobierno no entiende la necesidad de dar marcha atrás con la retenciones fiscales móviles, aunque sin romper el cada vez más débil diálogo.
Después de dos huelgas, una en marzo de 32 días y otra la semana pasada de ocho días, el campo realizó una demostración de fuerzas con el gobierno, que en Salta reunió a decenas de miles de personas en donde la mandataria subrayó que “antes que el sector, antes que nuestra propia individualidad, están los intereses del país”.
Ahora toda la energía está puesta en una posible reunión que los dirigentes del sector mantendrían hoy con el jefe de Gabinete, en un nuevo intento por recuperar la agenda. “De no haber respuesta el martes vuelven las medidas de fuerza”, dijo el combativo presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo de Angelis, uno de los oradores en el monumento a la Bandera de Rosario.
El conflicto ya le costó al país cientos de millones de dólares en pérdidas, desabastecimiento. La falta de una solución al reclamo por las retenciones y a las erráticas políticas en materia de carnes, lácteos y granos, hace que el gobierno contabilice no sólo pérdidas económicas sino políticas.
La renuncia del ex ministro de Economía, Martín Lousteau, primero y más de 22 puntos porcentuales en las encuestas de imagen, muestran la erosión política con la que llegó el matrimonio Kirchner a su quinto aniversario (se conmemoró ayer) en el poder argentino y a poco más de seis meses de la posesión de la mandataria en el cargo.
Ante la puja y la demostración de fuerzas de ayer por parte del gobierno y dirigentes del campo, el presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, aseguró que “queremos que al gobierno le vaya bien para que nos vaya bien a todos. Peleamos no contra las retenciones sino contra confiscaciones de hecho”.
Ahora habrá que aguardar a ver lo que pasa hoy en la tensa relación para saber cuál será el futuro del mercado exportador de granos y del futuro inmediato del gobierno de Cristina Kirchner.