BEIJING (Agencias).— Ante la indignación de los padres de familia que perdieron a sus hijos por el derrumble de escuelas, el Ministerio chino de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural informó ayer que ha ordenado una investigación para determinar las razones de la caída de cerca de 7 mil escuelas en el terremoto que azotó el lunes a este país y que dejó sin hogar a 4.8 millones de personas.El director del departamento de Desarrollo y Plan del Ministerio de Educación, Han Jin, especificó que, según cálculos aún incompletos, sólo en la provincia de Sichuan se derrumbaron 216 mil edificios, entre ellos 6 mil 898 escuelas.
“Si existían problemas de calidad en la construcción de esas escuelas, daremos con los responsables y proporcionaremos una respuesta satisfactoria a la sociedad”, agregó Han.
Los más recientes datos oficiales cifran en 19 mil 913 los muertos por el terremoto, la mayor parte en Sichuan, aunque las autoridades estiman que las víctimas mortales pueden llegar a 50 mil. El anuncio de la investigación, realizado por el director del departamento de Normas y Estándares del Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano y Rural, Yang Rong, llegó en medio de las críticas y la petición de explicaciones efectuadas por diferentes medios en torno a los motivos por los que se derrumbaron tantas escuelas.
Según una declaración emitida ayer en Ginebra, expertos de la ONU dicen que demasiadas personas están muriendo debido a las construcciones deficientes en las zonas de alto riesgo.
En tanto, China se esforzaba por enterrar a los muertos y ayudar a decenas de miles de heridos y damnificados, cuando una poderosa réplica provocó un nuevo caos.
El presidente chino, Hu Jintao, voló a Sichuan y el primer ministro, Wen Jiabao, dijo que los daños del terremoto podrían superar los provocados en 1976 por el devastador temblor que afectó la ciudad nororiental de Tangshan y en el que murieron hasta 300 mil personas.
Ayer fueron rescatadas 17 personas con vida de entre los escombros de un edificio oficial en Beichuan. Miles de hombres, mujeres y niños se dirigían a pie hacia Mianyang, ciudad ubicada cerca del epicentro, y señalaron que sus aldeas estaban arruinadas para siempre, así que preferían irse. Hu y Wen reiteraron que la búsqueda y el rescate de sobrevivientes continuaba siendo la principal prioridad.
El país está en una alerta preventiva contra posibles filtraciones de radiación, según información publicada en la página de internet del gobierno, pues el área del desastre alberga el principal laboratorio de investigación de armas nucleares en Mianyang.