RANGÚN (AGENCIAS).— La junta militar de Myanmar realizó ayer un referédum sobre una nueva Constitución, que parece haber obtenido una abrumadora aprobación, tras la visible intimidación de los votantes, según informaron testigos.La votación se realizó pese a la devastación causada por el ciclón Nargis y mientras la comunidad internacional seguía presionando a la junta militar para que permitiera el ingreso más rápido de ayuda humanitaria para las víctimas del ciclón.
Testigos y funcionarios locales que observaron el conteo de los sufragios dijeron que entre 80% y 90% de los votos fueron en favor del borrador de Constitución. Los críticos de la junta militar dijeron que el documento era injusto y antidemocrático. Asimismo, indicaron haber observado casos de intimidación de votantes en varias mesas electorales.
El referéndum intenta obtener aprobación pública para una Constitución que la junta militar dijo será seguida en el 2010 por elecciones generales. Sin embargo, la propuesta de garantiza 25% de los escaños en el Parlamento a los militares y permite al presidente entregar todo el poder al Ejército en caso de una emergencia nacional.
Sus cláusulas también impiden a la líder opositora Aung San Suu Kyi, galardonada con el premio Nobel de la paz, aspirar a cargos públicos. Los militares se negaron a aceptar los resultados de las elecciones generales de 1990 que ganó la Liga Nacional por la Democracia liderada por Suu Kyi.
Entretanto, las organizaciones internacionales de ayuda avanzaban muy lentamente en la entrega de ayuda.
Las Naciones Unidas enviaron otros tres aviones y varios camiones cargados con ayuda; la junta se hizo cargo de los dos primeros envíos.
Además, el gobierno acordó permitir que aterricen mañana lunes aviones estadounidenses, aunque siguen negándose a emitir visados para los trabajadores extranjeros.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados dijo que sus primeros camiones llegaron a Myanmar sin dificultades, llevando 20 toneladas de ayuda de emergencia para los supervivientes del ciclón.
Los camiones, con suficiente material como para ofrecer refugio a unas 1o mil personas, cruzaron desde Tailandia por el Puente de la Amistad en Mae Sot. Ayer también llegó la primera ayuda rusa a la antigua Birmania, en tanto el Programa Mundial de Alimentos (PMA) negociaba con los militares la liberación de una entrega confiscada el viernes. También despegaron aviones con ayuda de Tailandia.