CHAITÉN, Chile (Agencias).— Una segunda y violenta erupción del volcán Chaitén sacudió ayer al poblado del mismo nombre, mil 200 kilómetros al sur de Santiago, lugar donde sólo quedaban miembros de la prensa y de la policía chilena.La segunda explosión del día se sintió a las 15:10 (hora local) y reintensificó la nube de cenizas, gases y emanaciones volcánicas desde el cráter, obligando a los medios y al personal uniformado a retirarse a bordo del buque Aquiles, estacionado a 700 metros de la costa de Chaitén.
Ayer por la mañana, una primera erupción generó la alerta máxima en la localidad, por lo que el gobierno chileno ordenó la evacuación total del poblado, y de quienes se encuentren a 50 kilómetros a la redonda del macizo.
Además, desde el Palacio de La Moneda se designó a un ministro especial para manejar la emergencia; se trata del secretario de la cartera de Defensa, José Goñi.
“Es probable que esta sea una de las erupciones más grandes de los últimos 75 años, aún no podemos confirmarlo pero tiene las características de una erupción grande”, dijo Luis Lara, del Servicio Nacional de Geología y Minería .
Debido a la columna de material rocoso pulverizado, que se alzó por más de 20 mil metros sobre el volcán, y el riesgo de una emanación piroclástica, ocho buques de la Armada embarcaron a los últimos 300 chaiteninos que se resistían a dejar el pueblo.
Muchos de ellos fueron obligados a subir a las embarcaciones. Por la tarde se unieron a los más de 4 mil desplazados del poblado que se encuentran repartidos entre las ciudades de Puerto Montt y Castro.
En el pueblo de Futaleufú, 70 kilómetros al sur del volcán, aún quedaban dos camiones que saldrían con 100 personas durante la noche cruzando la frontera con Argentina para reingresar al país por la ciudad chilena de Osorno, en un viaje de 10 horas.
Sólo un tercio de los futaleufinos aún estaban en el pueblo, que tras las dos erupciones de ayer quedó bajo una capa de 30 centímetros de ceniza.
Las cenizas expulsadas por el volcán llegaron hasta territorio argentino, cubriendo varias ciudades cordilleranas, lo que obligó a la suspensión de clases y del transporte aéreo en la zona. Según expertos, incluso podrían alcanzar a la capital Buenos Aires. El gobierno de Argentina y las autoridades de la provincia de Chubut aceleraron los preparativos para recibir a los evacuados de poblados chilenos.