J. Jaime Hernández
El Universal
Miércoles 30 de abril de 2008
WASHINGTON.— El senador demócrata Barack Obama se distanció ayer más de su polémico ex pastor Jeremiah Wright, al señalar que está “horrorizado” con sus comentarios de ayer en el Club Nacional de Prensa de Washington.
“La persona que vi ayer no es la misma persona que conocí hace 20 años”, dijo Obama en una conferencia de prensa realizada con el único fin de distanciarse de un pastor que se ha convertido en una pesadilla para su campaña.
“Jeremiah Wright está presentando una visión del mundo que contradice quién soy y lo que defiendo”, dijo Obama, en alusión a los alegatos incendiarios de su antiguo mentor espiritual.
El reverendo de 76 años se convirtió en una figura polémica después de que saltaran a la luz extractos de varios de sus sermones pronunciados hace algunos años en los que decía cosas como que el gobierno de EU había inventado el virus del sida como una forma de genocidio contra las minorías o de asegurar que Estados Unidos había sido en parte culpable de los atentados del 11-S de 2001 contra Washington y Nueva York por su política internacional.
“Le di el beneficio de la duda durante mi discurso en Filadelfia, explicando que era una persona que había hecho mucho bien (entre las comunidades menesterosas de Chicago). Pero cuando asegura que el gobierno está involucrado en la creación del virus del sida para ir contra las minorías, ahí ya no hay excusas. Esto me ha ofendido. Y ofende al pueblo estadounidense y tiene que ser denunciado”, dijo Obama al repudiar por primera vez al reverendo que lo casó con su esposa Michel y le bautizó a sus dos hijas.
A una semana para las elecciones primarias en Carolina del Norte e Indiana, Obama trataba de recuperarse del daño ocasionado por su antiguo pastor, mientras los vientos seguían soplando en favor de Hillary Clinton que ayer mismo conseguía hacerse con el respaldo oficial del gobernador de Carolina del Norte, Mike Easley.